Gestionan $us 6,6 millones para ciclovías; las calles son cada vez más inseguras en Santa Cruz

Cuando se pensaba que después del confinamiento se podía soñar con el uso de las bicis para ir al trabajo, los atropellos a ciclistas, con saldos de muertes, volvieron a ser noticia. La Alcaldía retoma el proyecto para fomentar el uso de la bicicleta

Fuente: El Deber

Sergio Aguirre tiene 32 años, salud plena y una bicicleta Venzo, aro 29, amarilla y negra, que había comprado hace dos años, pero recién durante la cuarentena logró darle el uso que se merecía.

 



Los domingos por la tarde se había acostumbrado a recorrer la ciudad, aprovechando la prohibición de circulación de vehículos motorizados por la cuarentena. Llevar víveres a su madre, dar vueltas por el centro o tomar aire fresco en las rotondas era razón suficiente para esperar el fin de semana. La seguridad de andar en una ciudad semivacía le daba ánimos.

Pero todo terminó. Desde el 1 de septiembre, el funcionamiento de diversas actividades, en el marco de la fase de posconfinamiento, determinada por la Alcaldía, vino de la mano de la apertura a los motorizados, en este caso, los sábados y domingos, hasta las 16:00. Ya no era lo mismo para Sergio, que decidió guardar la bici, mientras analizaba en qué horarios le convenía volver a salir.

Para los que han hecho del uso de la bici un estilo de vida, Sergio es un principiante. Es el típico caso de las personas que no están acostumbradas a moverse en bicicleta con tráfico alto y, por el temor a ser atropelladas, la terminan abandonando.

Los ciclistas que utilizamos desde antes de la cuarentena la bicicleta ya conocemos la sociedad que tenemos y el poco respeto que hay hacia nosotros, así que sabemos cuidarnos”, menciona Federico Justiniano, presidente de la Unión de Ciclistas de Santa Cruz.

No obstante, Justiniano sabe que, por más conocimiento o experiencia que tengan de la realidad en las calles, no están exentos de la desgracia. El sábado 5 de septiembre, Sebastián Landívar (20) falleció tras ser atropellado por una vagoneta conducida por un hombre en estado de ebriedad. Al día siguiente, un ciclista fue embestido por un vehículo en la av. Cristo Redentor y tercer anillo. El conductor se dio a la fuga.

Varios casos similares ocurrieron durante el confinamiento y se han acrecentado en la cuarentena ‘moderada’. La sensación que queda es que el peligro continuará en las calles, mientras no se ponga un alto al asunto.

Justiniano efectúa una reflexión más general: “Ni el municipio ni la Policía aplican instrumentos para educar y controlar a los que transitan en bicicleta, ya que también hay muchas personas imprudentes que creen que manejar bici es como estar a pie, entonces, no respetan ninguna señal de tránsito y, muchas, tampoco tienen conocimiento de estas, ya que pasaron de utilizar el transporte público a moverse en bicicleta”.

Ciclovías desconectadas

En la Alcaldía afirman que tienen el instrumento, pero falta presupuesto. Y algunas cosas más. Daniel Lijerón, jefe de Proyectos de Movilidad Urbana, se refiere al tramo de la ciclovía emergente que se habilitó hace un par de meses en la avenida Tres Pasos Frente y que, al poco tiempo, pasó a la historia de los proyectos incompletos.

“Lamentablemente, no pudimos ejecutarlo. A pesar de que el piloto en este corredor fue exitoso, no se lo pudo sostener por falta de recursos y personal”, explicó el funcionario, que también indicó que la ciclovía no funcionó en el lugar, debido a la falta de conciencia y cultura ciudadana en gente que se dedicó a destruir la infraestructura pública.

Lijerón asegura que este piloto forma parte de un proyecto macro, que pretende fomentar el uso de la bicicleta y fue presentado hace casi dos años. La lucha contra el Covid-19 obligó a frenar el desembolso de varios recursos, sin embargo, adelantó que el municipio ha gestionado un crédito con el Banco Mundial dirigido al programa de Ciudades Resilientes.

“Este crédito define un presupuesto específico para ciclovías y estudios de transporte no motorizado. Son 6,6 millones de dólares para infraestructura ciclística que serán utilizados en 69 kilómetros de ciclovías. Cuatro de ellos ya se encuentran construidos, incluyendo el del camellón del primer anillo junto a las obras del BRT”, mencionó Lijerón. “Es parte de un plan maestro que involucra a la ciudadanía”, agregó.

Se tiene previsto que los trabajos de estas obras comiencen antes de fin de año y que su alcance permita conectar las diversas ciclovías que existen en la ciudad y que hasta ahora no han sido de mucha utilidad para los fines que señalan las autoridades.

Tener información

Para los ciclistas, las calles son de todos y todos tenemos derechos de circular en ellas. Por eso, generalmente, se han mostrado escépticos con los proyectos de ciclovías, pues consideran que es una forma de quitarles un derecho ciudadano.

Santa Cruz de la Sierra ha demostrado ser una ciudad en cuyas calles no han podido convivir motorizados y bicicletas. En sentido, la pregunta es hasta ¿cuándo continuará esta realidad?

El director de Tránsito, coronel Manuel Ramos, es optimista con respecto a los proyectos que involucren a los ciclistas y recalca que la cultura ciudadana se puede alcanzar a base de información.

“Como Dirección Departamental de Tránsito, estamos en campaña, realizando todas las acciones, haciendo conocer la norma a la ciudadanía, tanto a conductores de motorizados como de bicicletas. Ambos deben saber cuáles son sus obligaciones. Esperamos que cumplan y, de esta manera, disminuyan los lamentables hechos en los que se ven involucrados”, señaló Ramos.

Adaptarse para sobrevivir, mientras se aguarda que los proyectos que quedaron en pausa se reactiven

La ciudad sufre por el aumento del parque automotor, que casi llega a los 600.000 vehículos. Dentro de esa realidad, pareciera que la bicicleta no tendría espacio; sin embargo, los colectivos se resisten a aceptarlo.

“Es cuestión de educar a las personas que están al volante y que se acostumbren a vernos en las calles. Ninguno de los países que cuentan con grandes ciclovías, nacieron con ellas, se adaptaron porque vieron que muchos se movían en bicicleta”, expresa Federico Justiniano.

Según Daniel Lijerón, los temas referidos a la vialidad urbana consideran un nuevo perfil ciudadano para garantizar su sostenibilidad pensando en todos. De acuerdo, con la autoridad, los nuevos proyectos incluyen infraestructura que favorecerá tanto a quienes opten por el uso de la bicicleta como también a los peatones. “Vamos a continuar el proyecto que se inició con las ciclovías de la zona de los Pozos, para dar mejores condiciones a los del transporte de dos ruedas. Después de dos años estamos logrando avanzar”, concluyó.