Productores avanzan en la creación de seguro dirigido al cultivo de trigo

  • Cultivos de trigo en los valles cruceños. | El Deber
Fuente: Los Tiempos
Josué Hinojosa

Ante los problemas de viento y sequía que afectan al cultivo de trigo y reducen sus rendimientos, se llevó a cabo un estudio que relevó la información necesaria para que compañías aseguradoras ofrezcan un seguro agrícola que permitirá garantizar la inversión de los productores.

El estudio, denominado “Recolección y sistematización de información productiva relacionada con el cultivo de trigo en el departamento de Santa Cruz”, contó con el apoyo de la Fundación Profin y el Instituto Nacional de Seguro Agrario (INSA) y con el financiamiento de la Cooperación Suiza en Bolivia.

Según el vicepresidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Fidel Flores, el estudio determinó el área sembrada en la campaña de invierno 2020, misma que llegó a 118 mil hectáreas con rendimientos de 1,9 millones de toneladas por hectárea.



Explicó que existen siete centros de meteorología en las zonas trigueras de Santa Cruz, cuya información será fundamental para la activación del seguro. En caso de pérdidas por sequía, la empresa aseguradora verificará la información meteorológica y hará el resarcimiento.

Aunque aún no está definido el mecanismo, Flores mencionó que, generalmente, las aseguradoras compensan el monto equivalente al costo de producción, es decir, un aproximado a 400 dólares por hectárea perdida.

Según datos de Fundación Profin, el estudio se realizó en ocho municipios cruceños, donde se evaluó el desempeño de 172 predios. Se determinó que la zona Norte es mayormente afectada por los vientos, mientras que la zona Este, por la sequía, aunque este año el daño mayor fue por vientos.

Producción cubre el 30% de la demanda

El vicepresidente de Anapo, Fidel Flores, informó que la implementación de un seguro agrario destinado al cultivo de trigo permitirá incentivar la producción de este alimento, que actualmente cubre sólo el 30 por ciento de la demanda nacional, que supera las 700 mil toneladas por año.

“Es una herramienta para los productores que permitirá garantizar nuestros costos de inversión, así también garantizar la producción de trigo para dar la seguridad alimentaria y la soberanía, porque no cubrimos el 100 por ciento de nuestro consumo”, indicó. Añadió que Santa Cruz acapara el 70 por ciento de la producción de trigo en Bolivia.