Montenegro: El diferimiento perjudica al prestatario y congela la inyección de recursos para reactivar emprendimientos

«El diferimiento en el fondo afecta al prestatario, porque lo congela, no le permite la posibilidad de hacer el refinanciamiento», dijo.

Fuente: ABI

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, afirmó este martes que el diferimiento de los créditos bancarios perjudica al prestatario porque congela la inyección de recursos para reactivar los emprendimientos económicos y no alivia la carga de la deuda.



«El diferimiento en el fondo afecta al prestatario, porque lo congela, no le permite la posibilidad de hacer el refinanciamiento», dijo.

La pandemia y las medidas de aislamiento que estableció el gobierno de facto en 2020 afectaron al desarrollo de las actividades económicas y al pago de los créditos bancarios que fueron suspendidos por nueve meses.

El actual Gobierno decidió otorgar un periodo de gracia de cuatro meses para la reprogramación y diferimiento de créditos y reanudar la cancelación de los préstamos cuidando la capacidad de pago de los prestatarios.

«El diferimiento simplemente es una situación de patear el problema», afirmó Montenegro ante la demanda de prologar por seis meses más la suspensión del pago de los créditos que tienen sectores como los transportistas y gremiales.

«Creemos que este esquema de diferimiento es perjudicial para los prestatarios. El esquema más bien es poder ir acomodando (las deudas) en un programa de refinanciamiento o darle la inyección de recursos para que vuelva a levantarse el prestatario», señaló.

La incorporación del periodo de gracia favorecerá a todos los prestatarios cuyos créditos fueron diferidos, ya que tendrán un mayor plazo para el pago de sus obligaciones crediticias.

El Ministro de Economía explicó que la reprogramación de los créditos diferidos respetará las condiciones originales del contrato de préstamo bancario. Tampoco implica un aumento en la tasa de interés.

Con el refinanciamiento -agregó- el prestatario tiene la posibilidad de ir mejorando su dinámica económica y generar utilidades que, seguidamente, alivianarán sus deudas.

«La cultura de pago de los prestatarios es bueno que se vuelva a restablecer y esos son recursos que nuevamente se inyectan a través de nuevos créditos en el sistema financiero», concluyó.