Jorge Ávila: “Construimos un plan forestal junto a los indígenas y campesinos”

Fuente: Muro de Oscar Ortiz

En un nuevo episodio del espacio digital “De Frente con Oscar Ortiz”, Jorge Ávila comentó sobre la situación de la economía forestal en Bolivia, la transformación industrial de la madera y el manejo del bosque certificado con sello verde. También, sobre el plan de la Cámara Forestal de Bolivia para potenciar este sector.



Ávila es abogado, con diplomado en legislación del medio ambiente y recursos naturales. Ha sido docente en la UPSA y constituyente por Santa Cruz. Preside la Asociación de Derecho Forestal y es gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia.

“En contra de lo que mucha gente piensa, este es un país forestal”, señaló Ávila, remarcando que casi el 50% del territorio boliviano está cubierto por bosques y que el sector forestal da empleo directo a 90.000 familias e indirecto a 180.000.

El experto dijo que la economía forestal pasa por “la crisis más larga y compleja en la historia del sector, con 8 años de dificultades generadas a partir de un exceso de regulación”.

Ávila subrayó que en ese contexto adverso Bolivia pasó a tener una balanza comercial negativa en el sector, al punto que “el 65% de la demanda interna de madera es cubierta por importaciones”.

El gerente general de la Cámara Forestal destacó la consolidación de derechos en favor de los pueblos indígenas respecto a los bosques, que en un 75% están en manos de las comunidades, pero advirtió que “los indígenas no tienen quién les compre la madera”.

Ávila recordó que Bolivia fue líder mundial en manejo de bosques con sello verde a comienzos del siglo XXI, superando los 2,2 millones de hectáreas certificadas, situación que ha caído en la actualidad a unas 800.000 hectáreas a causa de los avasallamientos de áreas forestales.

“Ya es hora de que el Estado le dé una oportunidad al sector forestal. Construimos un plan en conjunto con los indígenas y los campesinos, con el que Bolivia en 5 años puede aumentar su producción formal de 1,3 millones de metros cúbicos a 5 millones; incrementar las unidades productivas de 15.000 a 32.000; generar 400.000 empleos; crecer de 120 millones de dólares en ventas externas a 1.200 millones; e incrementar el movimiento económico interno de 330 a 500 millones de dólares”, señaló.

El experto precisó que para esto hacen falta ajustes de orden legal y administrativo, como un régimen tributario especial para los operadores comunitarios, que ayude a su formalización y los conecte con servicios financieros.

También resaltó la necesidad de viabilizar acuerdos de complementariedad de largo plazo entre comunidades y empresas, que sustituyan a los contratos anuales de la actualidad; así como la prioridad de impulsar plantaciones forestales similares a las que se vienen desarrollando en países vecinos.

En las conclusiones, Oscar Ortiz destacó la importancia del sector forestal, “compatible con la preservación del medio ambiente”, y que puede darle a las comunidades indígenas “un camino hacia el bienestar y la prosperidad”.