Fuente: lostiempos.com
Bolivia competirá en los Juegos Olímpicos de Tokio en el mejor de los casos con cuatro atletas, convirtiéndose en una de las delegaciones más reducidas de las últimas décadas.
La Tricolor ha ondeado en 14 ediciones de los Juegos Olímpicos, siendo las delegaciones más numerosas las que compitieron en Barcelona 1992 con 13 deportistas y Río 2016 con 12; mientras que las más pequeñas fueron Berlín 1936 y Tokio 1964, en ambos casos con un atleta.
Bolivia ya compitió con sólo cuatro deportistas en México 1968 y Montreal 1976.
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Después de Montreal, las delegaciones más pequeñas fueron Sídney 2000 y Londres 2012, en ambos casos llevó a cinco deportistas.
A Tokio 2020, Bolivia incluso podría ir sólo con tres atletas, dependiendo de si la World Athletics (WA) acepta o no la solicitud de la Federación Atlética de Bolivia (FAB) para incluir a Bruno Rojas en la delegación. Los confirmados hasta ayer son: Karen Tórrez y Gabriel Castillo en natación, y Ángela Castro en atletismo.
Existen diferentes razones para que Bolivia no pueda igualar ni superar la delegación que llevó a Río 2016, uno de los mayores éxitos del deporte boliviano.
A Río 2016, Bolivia no sólo llevó la segunda delegación más numerosa de su historia olímpica, sino que ocho de esos 12 atletas lo hicieron con marcas mínimas, dos más por clasificación en torneos internacionales.
De esos 12 deportistas, seis compitieron en atletismo: Wendy Cornejo, Ronald Quispe, Marco Antonio Rodríguez, Ángela Castro, Stefany Coronado, todos ellos en marcha, y Rosmery Quispe en maratón.
Para Tokio 2020, era virtualmente imposible replicar ese logro porque la WA, primero, impuso marcas mínimas muy exigentes; segundo, para sumar puntos en el ranking mundial, la otra forma de clasificarse a los JJOO, los atletas debían estar en constante competencia en torneos internacionales, mas la pandemia y la falta de apoyo del Gobierno después de 2019 impidió que eso fuera posible.
En la natación en Río 2016, los dos nadadores que asistieron, Karen Tórrez y José Quintanilla, lo hicieron con marcas mínimas. En esta oportunidad, tanto Tórrez como Castillo van con invitación a Tokio.
En el resto de las disciplinas, la pandemia mató las posibilidades de todos ellos. Primero, porque muchos de los eventos preolímpicos fueron suspendidos o cancelados y, segundo, porque las restricciones imposibilitaron que los atletas entrenen y se preparen como en años pasados.
Cuatro abanderados en los Juegos de Tokio
Las nuevas reglas de la organización de los Juegos Olímpicos señalan que de ahora en adelante cada país debe presentar a dos deportistas, una dama y un varón, para portar la bandera nacional en la inauguración y otros dos para la clausura.
Bolivia tiene definido que, para la inauguración, quien portará la tricolor, por segunda vez, será Karen Tórrez. Quién estará a su lado se definirá mañana entre Gabriel Castillo y Bruno Rojas, si este último es aceptado por la WA.
En el acto de clausura, la abandera por Bolivia será la marchista Ángela Castro, quien desfilará sola, ya que por la normativa de la organización de Tokio, los deportistas pueden ingresar tres días antes de la Villa y deben irse de Japón dos días después de su competencia.
La World Athletics cierra hoy sus listas
Hoy, la WA cerrará sus listas de los clasificados a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
El pasado 20 de junio, los Comités Olímpicos Nacionales, junto con sus federaciones enviaron sus postulaciones para los cupos por universalidad; sin embargo, recién hoy se conocerá si todos estos cupos fueron aceptados o no.
En el caso de Bolivia, la Federación Atlética de Bolivia (FAB) postuló a Ángela Castro y a Bruno Rojas.
Castro hasta ayer continuaba dentro de la zona de clasificación. La marchista se encontraba en el puesto 52, de los 60 cupos que la WA otorgó.
Si hoy Castro aún se encuentra dentro de este cupo, entonces la WA deberá oficializar si la postulación de Bruno Rojas fue aceptada o no para asistir a Tokio.
