La bandera cruceña, su primer izamiento y el acta de Puerto Suárez

Después de un siglo de su creación, en 1864, los cruceños conocieron los colores de la Bandera Cruceña a través de un “Cambagrama” que publicó el Diario El Deber el 24 de setiembre de 1977. Sin embargo, ninguna institución se animaba a izarla en un mástil o empuñarla en un acto cívico o movilización, debido a la frágil democracia que se vivía y al constante chantaje de “separatismo” que los cruceños habían vivido desde los primeros años de la República.

Pero esta tierra siempre parió gente valiente. En 1980, un grupo de cruceños decide reivindicar la enseña departamental. Como primera acción mandan confeccionar cientos de gallardetes de mesa con los colores verde, blanco y verde, adornados con el escudo cruceño en el centro.

Por su parte, la Unión Juvenil Cruceñista, en coordinación con el Secretario General del Comité pro Santa Cruz, Don Luis Darío Vázquez, realiza una nueva acción a favor del rescate de nuestra enseña departamental. Durante una movilización cívica contra el gobierno centralista, realizada en Puerto Suárez, enviaron una bandera cruceña para ser izada en esa ciudad.



Fue la primera vez que flameó en el siglo XX y mejor oportunidad no pudo haber; un movimiento cívico en la frontera que protestaba por el regionalismo centralista contra Santa Cruz. El titular del Comité Cívico de Puerto Suárez era el Sr. Adolfo Rau, quien convocó a Cabildo Abierto y sentó un Acta que, verificados los archivos, textualmente dice:

ACTA DE LA DIGNIDAD DEPARTAMENTAL

La población de Puerto Suárez, reunida en Cabildo Abierto, en la sede del Comité Cívico, donde deliberaron los presidentes de las entidades cívicas de los pueblos del extremo sudeste de Bolivia, desde Roboré hasta Quijarro, a fin de tomar la decisión histórica de izar la Bandera del Departamento de Santa Cruz, como un gesto de reconfirmación de la fe puesta en los destinos de la noble y valiente cruceñidad, que a la fecha se encuentra hollada por el malsano regionalismo.

Enclavados en esta frontera patria, hacemos de este acto, todos los firmantes de este documento histórico, profesión de fe en los destinos sagrados de nuestra amada Bolivia, cuando con verdadera unción cívica izamos primeramente la tricolor nacional.

Hoy 24 de marzo de 1980, ratificamos sin separatismo, los preclaros pensamientos del ilustre cruceño Don Andrés Ibáñez, repitiendo que BAJO EL CIELO MÁS PURO DE AMÉRICA (sic), se reeditará la consigna de una raza de NUNCA SER ESCLAVOS.

¡VIVA BOLIVIA – VIVA SANTA CRUZ!

Así concluye el acta, ratificando los principios Federalistas de Ibáñez y con la consigna libertaria de los tiempos de la Emancipación.
La firma de Don Adolfo Rau fue acompañada de tres páginas de firmantes, entre dirigentes y vecinos.

Nino Gandarilla Guardia