Adolescentes roban hasta 5 mil bolivianos a sus padres para jugar Free Fire

La población puede hacer llegar sus denuncias o solicitudes de orientación familiar a la oficina de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia más cercana a sus domicilios para que sean atendidos.

Adolescentes de entre 11 y 18 años roban a sus padres hasta 5 mil bolivianos para jugar Free Fire en sus celulares.

Así lo informó personal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio, a tiempo de explicar que en estos casos los psicólogos y trabajadores sociales, están abordando directamente el tema en el ámbito psicológico, abriendo un espacio a los jóvenes para que socialicen con sus padres y de esta manera se pueda detener su «adicción» al juego de Free Fire.

«Las denuncias son realizadas por los padres de familia o algún familiar señalando que los adolescentes están hurtando montos de dinero, desde 1.000 a 5.000 bolivianos, a objeto de cargar crédito para jugar y que personas inescrupulosas reciben el dinero para recargarles», dijo la titular de esa repartición, Cynthia Prado.



«Este tema es preocupante porque nos encontramos en un tiempo de pandemia por el COVID-19 donde, por las clases virtuales, los niños y adolescentes tienen acceso irrestricto al internet y al uso del celular, por lo cual se pide a los padres de familia brindar una mejor atención a sus hijos cuando usan estos dispositivos electrónicos», recomendó.

La población puede hacer llegar sus denuncias o solicitudes de orientación familiar a la oficina de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia más cercana a sus domicilios para que sean atendidos por el equipo multidisciplinario.

Señaló que estos casos principalmente se están registrando en la zona Sur de la ciudad y que, en coordinación con la Policía Bolivia, se identificará a estas personas inescrupulosas que se estarían beneficiando de los adolescentes.

CIBERSEGURIDAD Y CIBERPATRULLAJE
Anunció que en septiembre se realizará el lanzamiento de la campaña de Ciberseguridad y Ciber patrullaje que permitirá la capacitación de padres de familia, estudiantes y maestros de las unidades educativas, con la finalidad que realicen un buen uso de las herramientas tecnológicas y evitar que se registren casos de trata y tráfico de personas.

Esta campaña se llevará adelante en coordinación con FUNDAR, «como es un proyecto piloto, se iniciará con la capacitación en 15 unidades educativas», añadió Prado.