Lluvia en el norte integrado y la capital cruceña se desplaza hacia la Chiquitania, pero con menor intensidad

 

Fuente: El Deber
Juan Manuel Ijurko / Santa Cruz

 

Mientras en la capital cruceña la lluvia persiste durante casi doce horas consecutivas, en la Chiquitania, la zona más afectada por los incendios forestales, los cielos lucen despejados en una ola de calor y sequía que se prolonga por varias semanas.

La responsable del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Cristina Chirinos, estima que la lluvia y el frente frío se desplazará en horas de la tarde y a lo largo del jueves hacia la Chiquitania. Por el momento, la lluvia ha sido intensa en el norte integrado y moderada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y su radio urbano.

Montero ha registrado una precipitación de 90 litros por metro cuadrado, la más alta reportada en la región. Colpa Bélgica, con 76 litros por metro cuadrado y San Pedro, con 36 litros por metro cuadrado, también han sufrido las intensas precipitaciones.

En Santa Cruz de la Sierra, el registro marca 12 litros por metro cuadrado, una cifra mucho más moderada a pesar de la sorprendente tormenta eléctrica con que terminó la noche del martes.

Las lluvias tienen su origen en «la inestabilidad atmosférica producida por el choque entre un frente frío y la masa de calor procedente de Brasil», explica Chirinos.

En las próximas horas, las lluvias se trasladarán hacia la región este del departamento de Santa Cruz, aunque, según la experta, perderán intensidad y será bastante más dispersas.

A primera hora de este miércoles, Pailón recibió con alegría una lluvia que calmó los efectos de una intensa humareda acumulada hace días. Después de unos días de calor y viento fuerte, la lluvia apaciguó en gran medida la pesadez del clima, según reportó el corresponsal Hubert Vaca.

Cerca de la comunidad Sinaí, sobre la carretera al Beni a 15 kilómetros de Pailón, se registró una granizada. Vecinos del municipio lamentan que desde hace tres meses no se registra una lluvia consistente.

San Ignacio de Velasco y San Matías lucen radiantes con una temperatura que bordea los 30 grados con cielos despejados. Al igual que en Pailón, la falta de lluvias se prolonga por más de tres meses.

San Ignacio de Velasco

Hace tres meses que no llueve en la población más grande de la Chiquitania, San Ignacio de Velasco, según reporta el corresponsal Carlos Quinquiví. Las temperaturas superan los 30 grados en agosto. Todos los días el ambiente es pesado por el clima caloroso que vive la capital velasquina.

Foto: Carlos Quinquiví

Los vecinos recuerdan que, desde principios de junio no llueve y están agobiados por la aguda sequía que cotidianamente se siente, con altas temperaturas que llegan a los 33 grados centígrados.

A la ola de calor, fenómeno de la sequía y falta de lluvias se suma el polvo en las calles de tierra colorada. Cotidianamente es tierral por los vientos y la circulación de movilidades y el permanente humo en el ambiente, por los incendios forestales en diferentes puntos de la provincia Velasco.

Los campesinos de la comunidad de San Antonio del Cerro manifestaron que los incendios no son intensos y preocupantes como sucedió el 2019 y 2020, pero está todo seco y viven con el temor de que una chispa pueda causar fuego descontrolado.

En varias comunidades del municipio están pidiendo a la Alcaldía que se les lleve agua desde San Ignacio, porque sus atajados y pozos de agua se han secado, como el caso de la comunidad Cotoquita.

Desde la comunidad de San Lucas, a unos 18 kilómetros de San Ignacio, comunicaron que el monte arde con afectación a la comunidad Las Chacras de reciente creación y han pedido que a ese lugar acudan los bomberos forestales.