Mujeres rurales aún enfrentan sobrecarga laboral que se agudiza con la pandemia y la crisis económica

Trabajo en el campo, cuidado de los hijos, limpieza y todas las tareas del hogar, además el cuidado de parientes contagiados con el coronavirus, son algunas de todas las cargas que recaen sobre las mujeres en las áreas rurales. A lo que se suma la crisis por la pandemia.

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Mujer agricultora del área rural de La Paz. Foto. ANF

Fuente: ANF

Las mujeres rurales de Bolivia y la región de América Latina aún enfrentan sobrecargas laborales constantes y sin recibir remuneración. A esto se suman más responsabilidades en medio de esta pandemia de Covid-19 y de la crisis económica que genera.



Trabajo en el campo, cuidado de los hijos, limpieza y todas las tareas del hogar, además el cuidado de parientes contagiados con el coronavirus, son algunas de todas las cargas que recaen sobre las mujeres en las áreas rurales.

“Con sus manos trabajan la tierra, con su voz guían la lucha y con su vientre dan vida. Hoy reconocemos a las mujeres originarias de la cuenca amazónica, mujeres rurales que día a día con sus acciones garantizan la soberanía alimentaria, la protección de su familia y la defensa del territorio”, detalla un pronunciamiento de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

El Día Internacional de las Mujeres Rurales se celebra cada 15 de octubre por una decisión de la Asamblea General de la ONU. Esto es estableció para reconocer el trabajo de la mujer y su contribución en el desarrollo rural y agrícola, sin embargo aún atraviesan por diferentes obstáculos.

Es así que la ONU destaca y ratifica que aún existen claras desigualdades de género como leyes y normas sociales que discriminan a las mujeres rurales.

 “También se suma el panorama económico, tecnológico y ambiental que cambia rápidamente, limitan su pleno potencial, situándose muy por detrás de las mujeres urbanas y los hombres”, destaca el informe de este organismo.

En promedio, las mujeres representan algo más del 40% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo, pudiendo llegar a más del 50% en determinadas partes de África y Asia.

En el caso de Bolivia, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), establece que el 85.7% de las mujeres rurales trabajan en la agricultura.

Todas ellas tuvieron que adaptarse con mayores cargas y responsabilidades en un escenario de emergencia sanitaria como la pandemia de Covid-19.

La FAO estableció hace un par de años que hay un empeoramiento en la calidad de vida de este sector de mujeres y esto se traduce en un obstáculo mundial para acabar con la pobreza y el hambre ya que, si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, la producción agrícola en los países en desarrollo aumentaría entre 2,5 y 4% y el número de personas desnutridas en el mundo disminuiría aproximadamente entre un 12% y un 17%.

“Las mujeres rurales representan una cuarta parte de la población mundial y trabajan como agricultoras, asalariadas y empresarias. Labran la tierra y plantan las semillas que alimentan naciones enteras. Además, garantizan la seguridad alimentaria de sus poblaciones y ayudan a preparar a sus comunidades frente al cambio climático”, detalla la agencia de la ONU.