Corea del Sur indulta a expresidenta Park Geun-hye, condenada por corrupción


El ministro de Justicia surcoreano ha anunciado este viernes 24 de diciembre que Park Geun-hye, de 69 años, la primera mujer presidenta de la historia de Corea del Sur antes de su también inédita destitución en 2017, ha sido indultada. Había sido sentenciada en 2018 a dos décadas de prisión en un caso de corrupción masiva.



Park Geun-hye debería haber pasado 22 años entre rejas desde su encarcelamiento en marzo de 2017, pero finalmente serán algo menos de cinco años, cuenta nuestro corresponsal en Seúl, Nicolas Rocca.

Park Geun-Hye estaba en una lista de personas que podrían beneficiarse de una amnistía especial. La decisión de indultarla pretende «superar un pasado desafortunado, lograr la unidad del pueblo y permitir un nuevo paso adelante en el futuro», declaró a la prensa el ministro de Justicia, Park Beom-kye.

Anteriormente, la agencia de noticias Yonhap informó de que se espera que el presidente Moon Jae-in indulte a su predecesor, citando a un alto funcionario del partido gobernante. «Este año, Park, de 69 años, ha sido hospitalizada en tres ocasiones debido a un dolor crónico en el hombro y la espalda baja. En 2019, fue operada del hombro», recuerda Yonhap.

Park, el epílogo

Park Geun-hye, la primera mujer que llegó a la presidencia del país en 2013, siguiendo la huella política de su padre, el dictador militar Park Chung-hee, fue destituida en 2017, también por primera vez en Corea del Sur. Luego fue condenada en 2018 a una fuerte pena de prisión. Su caída se produjo tras un enorme escándalo que también provocó la condena a prisión de los dirigentes de dos conglomerados, entre ellos Samsung Electronics.

La ex presidenta surcoreano había sido condenada por abuso de poder, así como por violación de la ley electoral. Fue declarada culpable de confabularse con un confidente para obtener decenas de miles de millones de won de grandes conglomerados para ayudar a su familia y financiar fundaciones sin ánimo de lucro, de las que era propietaria.

También se la acusó de compartir documentos clasificados, incluir en la lista negra a artistas críticos con los conservadores y despedir a funcionarios que se oponían a sus excesos. El escándalo arrojó una dura luz sobre los turbios vínculos entre estos conglomerados familiares y el poder político en Seúl.

Su condena a dos décadas de prisión, así como a multas millonarias, fue confirmada el pasado mes de enero por el Tribunal Supremo, poniendo fin a su drama jurídico, al tiempo que se abría la posibilidad de un indulto… No fue el caso de Lee Myung-bak, el predecesor de Park Geun-hye al frente del país, que también cumple una condena de 17 años por corrupción.

Corea se prepara para votar

Tras la destitución de Park, el abogado de centro-izquierda Moon Jae-in, del Partido Democrático, llegó al poder en 2017, aprovechando la pérdida de credibilidad de los conservadores.

Moon terminará su mandato el próximo mes de marzo. En plena campaña presidencial, Lee Jae-myung, candidato del PD, y su oponente Yoon Suk-yeol, del Partido del Poder Popular (PPP), están actualmente empatados en las encuestas de intención de voto.

Muchos partidarios del PPP y políticos han pedido el indulto de Park Geun-hye, y algunos apuntan a sus problemas de salud en prisión. La ex presidenta sigue siendo muy popular en algunos bastiones conservadores del este del país, y su liberación podría pesar en el resultado de las elecciones.

Sin embargo, el anuncio de su indulto presidencial también fue una sorpresa, ya que la Park es un símbolo de los problemas crónicos de corrupción del país, así como de los problemáticos vínculos entre el poder político y las grandes empresas. Su destitución fue impulsada por la «revolución de las velas», gigantescas manifestaciones en las que participaron millones de surcoreanos conmocionados por la magnitud del escándalo.

En enero de 2021, la oficina de Moon dijo que «no era apropiado» discutir la amnistía en este momento. Condenar a un ex presidente es «una lección histórica», argumentó la presidencia, reiterando que no se concedería ningún perdón a los ex jefes de Estado que se encuentran entre rejas.

Aunque la historia personal de Park es única, Corea del Sur es conocida por la dureza con la que trata a los ex jefes de Estado, ya que los cuatro ex presidentes surcoreanos que han sobrevivido han sido condenados al término de sus mandatos.

En marzo, los fiscales surcoreanos anunciaron el embargo de la casa de la ex presidenta después de que ésta no pagara su multa. La multa ascendió a más de 15 millones de euros.

Fuente:Radio Francia Internacional