Robledo, el DT que fue «de frente» y que ahora es libre

“El grupo fue la clave para este logro. La dirigencia no me habló para continuar”, dijo.

 



Fuente: paginasiete.bo

Marco Mejía / La Paz

En enero de este año, el objetivo central de la dirigencia de Independiente Petrolero fue mantener la categoría en la División Profesional. El popular equipo chuquisaqueño volvió al seno profesional después de 18 años y desde el comienzo la idea fue no volver a descender.

Marcelo Robledo se encargó de armar el equipo y  meter algunos refuerzos a la plantilla que un mes antes había conseguido el ascenso en la Copa Simón Bolívar 2020.

En Sucre, miraron de reojo cuando incluyó en el grupo a David Díaz  y Marcelo Gomes; quienes  no habían tenido un buen año en sus anteriores equipos. A ellos, se sumaba Alejandro Bejarano, quien ya jugó en la Asociación, pero había dudas de si a su edad respondería de la misma forma en el campeonato profesional.

“Me dieron la posibilidad de subir el equipo a primera división, tengo ganas de llorar por toda la emoción. Ha sufrido mucho tiempo la gente por los 18 años de ausencia que tuvo este club y hoy que pase todo esto no tiene nombre, esto va dedicado para toda la hinchada maravillosa”, subrayó Robledo.

El DT   de los chuquisaqueños destacó el trabajo de toda la plantilla y acotó que el mérito fue del grupo. “Me preguntan cómo puedo definir este año y doy tres palabras: grupo, grupo, grupo. Fue lo más importante que tuvimos toda la temporada y clave para ser los campeones”, resaltó.

Cuando se le interrogó por la clave de Independiente para sumar su primer título en el fútbol profesional boliviano, el DT dijo que “yo no le mentí al jugador, le dije la verdad, soy exjugador y tuve  entrenadores que hablan de ellos, se ponen por delante; yo fui sincero y les mencione desde el inicio que deben  correr y meter. Y lo principal es que creyeron en el trabajo que tenía este cuerpo técnico. El técnico tiene que ir de frente y  así fue conmigo”.

Robledo fue uno de los dos técnicos en el fútbol boliviano, el otro es Erwin Sánchez, quien se mantuvo en el cargo de principio a fin. Bajo su mando, Independiente ganó 20 partidos, igualó cinco juegos y sólo perdió cinco compromisos. El equipo  anotó 59 goles y le convirtieron 33 anotaciones.

Pese a la buena campaña, la dirigencia del cuadro chuquisaqueño no le renovó aún el contrato. Robledo contó ayer que “los dirigentes me llamaron hace un mes y hoy la única  que me llamó fue mi mamá. Hoy terminé mi contrato y no tengo nada hablado con ellos, si hay la posibilidad de quedarme, me encantaría, pero no depende de mí. En todo caso, seguramente llegará algo porque hay que seguir trabajando” finalizó Robledo.