Tiempos de Pumari

 

Lo que acontece en Bolivia es ya un verdadero disparate sin mayores preámbulos. En lo que a los bolivianos concierne, son tiempos en los que urge levantar otra vez la voz e ir, indeclinable, y firmemente, a un nuevo ciclo de protestas ciudadanas para recuperar la democracia.



La aprehensión política e indebida del líder cívico potosino, Marco Antonio Pumari, es un escándalo que solamente guarda relación de afinidad con las aprehensiones, detenciones y acusaciones por los casos montados de Golpe de Estado, que cínica y febrilmente promueve el soez Estado Plurinacional de Bolivia.

El conjunto de arbitrariedades cometidas durante las dos últimas décadas por gente afín al Movimiento al Socialismo, no tiene más nombre que el del acto cobarde y canallesco en contra de la gente insumisa. En los últimos años – descontando los miles de exiliados fuera de Bolivia antes y durante el mandato de Luis Arce – fue primero una dama de Beni, expresidenta del país, ni más ni menos, junto a varios de sus exministros, excomandantes militares y policiales. Y al fin de esta larga y triste historia en la que también se encuentran otros líderes cívicos, exfuncionarios públicos, y otros, llega el nombre de Marco Antonio Pumari, un potosino, querido por muchos bolivianos, ex candidato a la vicepresidencia.

¿Cómo engullir toda esta sarta de glorificaciones partidarias y personales, sumadas a las ya continuas violaciones a los derechos humanos?. ¿Cómo engullir todo eso y más?. No hay cabida para el debate, quitaron los dos tercios del Congreso, hicieron fraude, están emparentados con los más oscuros negocios, y eso lo sabe todo el mundo. Al menos en Bolivia.

Lo que sucede en el país está lejos de considerarse algo ajeno a la realidad latinoamericana. En Nicaragua, Cuba y Venezuela, se libran sendas batallas por la libertad. ¿Adónde va Bolivia?. ¿Es tiempo de quedarse en casa a disfrutar como se mueve Santa Claus en la TV mientras hay gente encarcelada por pensar diferente?. ¿Y parte de la sociedad internacional, seguirá excluyendo a Bolivia como uno más de los regímenes no democráticos provenientes del Socialismo del Siglo XXI?.

Fuente: Mauricio Ochoa