Bob Dylan vende los derechos de sus grabaciones originales a Sony

El premio Nobel de Literatura ha vendido la integralidad de los másteres de todas las canciones de su larga carrera a la discográfica que lo acompaña desde hace 60 años, Sony. El valor de estos derechos de grabación se estima en 300 millones de dólares. Dylan ya había vendido los derechos de autor de sus discos a Universal.

A sus 80 años, Bob Dylan sigue produciendo discos, como «Rough and Rowdy Ways», que recibió buenas críticas, y tiene conciertos previstos hasta finales de 2024. Más de 60 años de carrera musical que en los últimos tiempos se han convertido en patrimonio financiero. El premio Nobel de Literatura anunció este lunes que en julio de 2021 vendió los derechos de su catálogo de grabaciones originales pasadas, y de cualquiera que se produzca en el futuro.

Los expertos evalúan en 200 millones de dólares el valor de este vasto catálogo, que incluye títulos míticos como «Like a rolling stone» o “Hurricane”. En 2020 Dylan ya había vendido por 300 millones de dólares los derechos de autor de sus composiciones musicales a Universal, una de las tres discográficas que, junto a Sony, controlan los dos tercios del mercado mundial de la música.



La diferencia entre los dos acuerdos es notable. Universal va a recibir ahora todos los royalties por la reproducción de las canciones de Dylan en la radio y sobre todo en streaming, así como la venta de álbumes y uso de canciones en publicidad y en películas. Por su parte Sony podrá reeditar las canciones del cantautor de Minnesota, y recibirá por ello todos los ingresos.

Bruce Springsteen sigue los pasos de estrellas como Bob Dylan, Tina Turner o Neil Young al vender los derechos sobre su catálogo musical
Bruce Springsteen sigue los pasos de estrellas como Bob Dylan, Tina Turner o Neil Young al vender los derechos sobre su catálogo musical Jamie McCarthy GETTY IMAGES NORTH AMERICA/AFP

El acuerdo firmado en 2020 con Universal fue uno de los más importantes hasta la fecha y abrió la puerta a una serie de ventas de catálogos de música míticos como los de Bruce Springsteen, que consiguió más de 500 millones de dólares de parte de Sony, o David Bowie, cuyos herederos vendieron los derechos de la obra musical del cantante a Warner Chappell Music, la tercera gran discográfica del mundo.

Las discográficas quieren aprovechar el tirón de las plataformas de streaming, como Deezer o Spotify, donde los grandes éxitos de estos artistas siguen cosechando miles de escuchas. Por su parte los artistas parecen estar prefiriendo consolidar su patrimonio, convirtiéndolo en dinero.

Radio Francia Internacional