El gabinete está dividido entre los seguidores de Arce, Evo y Choquehuanca

 

Fuente: El Deber
Ivan Alejandro Paredes

El gabinete de ministros es el reflejo de las diferentes corrientes internas que existen en el MAS. El equipo político y económico está bajo el control del presidente Luis Arce. El social y productivo está a cargo de la facción de David Choquehuanca, mientras que el grupo de Evo Morales se centra en el Ministerio de Defensa y en el servicio exterior.

Evo Morales, en su condición de jefe nacional del MAS, había solicitado que se eliminen los bloques al interior del partido oficialista, que se replica en los cargos asignados en el Gobierno nacional.

El propio expresidente mencionó la existencia de tres corrientes: la que respalda a Luis Arce, la que apoya a Choquehuanca y otra que es conformada por sus seguidores. Esos tres bloques están insertados en el Ejecutivo y es la de Evo la que va perdiendo terreno.

Arce tiene la potestad de modificar su equipo de ministros. Los sectores afines al MAS pidieron al menos el cambio de siete colaboradores. En torno a la figura del mandatario están los llamados renovadores, un bloque conformado por invitados y allegados al jefe de Estado. Los visibles del gabinete son la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, y los ministros Eduardo Del Castillo, de Gobierno, y Marcelo Montenegro, de Economía. A ellos se suman los demás del equipo económico, como Gabriela Mendoza, de Planificación; Néstor Huanca, de Desarrollo Productivo; de Minería, Ramiro Villavicencio, y de Hidrocarburos, Franklin Molina.

Sobre estas figuras pesan las observaciones de que la mayoría no son militantes del MAS, sino invitados por el propio mandatario. Todos, a excepción de Prada, no tienen militancia política y solo Del Castillo es parte de Columna Sur, un colectivo juvenil que tomó fuerza al interior del MAS, pero que es rechazado por el denominado Pacto de Unidad, el conglomerado de sectores que son afines al oficialismo.

Fricción con renovadores

Del Castillo está enfrascado en una fricción con los grupos que respaldan a las figuras de Evo Morales. El último caso fue la destitución de Nelson Cox como viceministro de Régimen Interior. El alejado del cargo, allegado al líder del MAS, apuntaba al cargo de ministro de Gobierno, pero lo detuvieron.

Cox salió del cargo porque incorporó al Viceministerio de Régimen Interior a Augusto Villarroel, cercano a la hermana de Arturo Murillo. Este abogado, que también fue destituido, reveló que el ministro Del Castillo, antes de autorizar su contratación, “conocía personalmente” que él fue testigo de la hermana de Arturo Murillo en un allanamiento que se hizo en la ciudad de Cochabamba.

El abogado afirmó que su destitución y la de Cox se debe a “pugnas de poder” y apuntó a Del Castillo. Luego surgieron respaldos y rechazos tanto para Cox como para Del Castillo, lo que muestra la fricción al interior del MAS.

Cox dijo a este medio que “nunca” le informaron las razones de su destitución y evitó hablar de riñas internas en el oficialismo.

Con la salida de Cox, el bloque de Evo Morales perdió terreno. El exmandatario tiene ahora como única figura visible al ministro de Defensa, Edmundo Novillo, a quien los sectores sociales ni lo mencionan para cambiarlo.

Morales y Novillo recorrieron juntos sus carreras políticas. Fueron diputados y luego de que Morales llegó a la Presidencia, Novillo ocupó diferentes cargos. Es la primera vez que es ministro.

El expresidente buscaba introducir a Cox como ministro de Gobierno. También está en carrera Franklin Flores, quien fue candidato del MAS a la Gobernación de La Paz, para convertirse en ministro de Desarrollo Rural.

Un ministro que perdió la confianza de Morales es Iván Lima, quien llegó a Justicia invitado por Arce. Lima aseguró que con Morales la relación es cordial y que el jefe de Estado tiene la potestad de decidir si es que sigue al frente o no de la cartera de Justicia. “Evo Morales no está molesto conmigo, aunque habría que preguntarle a él. Es un líder histórico del MAS y las veces que he tenido el gusto de conversar con él desde que lo conozco, el año 2005, creo que ha sido un trato profesional”, aseguró Lima.

Bloque Choquehuanca

Un bloque que va en ascenso es el de apoyo a Choquehuanca. Son varios grupos y sectores que están detrás del vicepresidente. En el gabinete tiene presencia con el canciller Rogelio Mayta, el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño; el ministro de Salud, Jeyson Auza; el ministro de Medio Ambiente, Juan Santos Cruz; y la ministra de Culturas, Sabina Orellana.

También están como simpatizantes los ministros Remmy Gonzales, de Desarrollo Rural; Verónica Navia, de Trabajo, y Édgar Pary, de Educación.

Además, están con el vicepresidente Choquehuanca los viceministros Freddy Bobarín, de Coordinación Gubernamental; Juan Villca, de Coordinación con los Movimiento Sociales; Freddy Mamani, de Relaciones Exteriores; Eva Chuquimia, de Gestión Institucional y Consular; César Siles, de Justicia y Derechos Fundamentales, y Jorge Silva, de Defensa del Consumidor.

En el Legislativo también surgen nombres que apoyan a Choquehuanca. Uno de ellos es el diputado cruceño Rolando Cuéllar, quien es crítico al grupo de Evo Morales. El legislador aseguró que en el Gobierno están “cerradas las puertas” para que los allegados al expresidente ocupen cargos en el Ejecutivo.

“Queremos jóvenes profesionales, la futura generación, a los nuevos líderes. Los que han desgastado al gobierno de Evo Morales tienen que descansar, jubilarse. Evo Morales tiene que entender que hay nuevos líderes que se llaman Luis Arce y David Choquehuanca. Todo tiene su ciclo y Evo ya debería dedicarse a formar nuevos líderes en el MAS”, aseguró Cuéllar.

El diputado pidió remover a los elementos de Morales en el Ejecutivo y en el servicio exterior. “Este 22 de enero se va a cambiar a algunos ministros y viceministros. Incluso, vamos a cambiar algunos embajadores. Claramente la resolución dice que exministros, exviceministros, exdirectores de Evo Morales no pueden asumir ningún cargo”, adelantó el legislador.

Por su parte, su correligionario Héctor Arce, quien es parte del bloque de Morales, cuestionó que haya voces que hacen ver la crisis interna del MAS. “Ellos dicen que hay dos conceptos: uno, la vieja rosca, y otro, la nueva generación, y se hace ver a los que hemos estado con Evo como la vieja rosca, como la que llevó, aparentemente, al fracaso del MAS, y se hace ver a la nueva generación como los salvadores de la patria”, dijo.

El analista Paul Antonio Coca consideró que existe una carrera interna en el MAS por las “lejanas” elecciones presidenciales de 2025. El experto pone a Evo Morales como el principal impulsor de estas fricciones. “Hay roces. La peor presión que puede tener un presidente no es la que ejercen sus rivales, de los sectores que no pueden conciliar con el presidente. La peor presión es la de adentro. En el MAS hay una línea evista muy fuerte”, afirmó.

Morales se molestó porque habían surgido corrientes al interior del MAS, pero su incomodidad se debe a que el bloque de Choquehuanca va creciendo y tomando espacios en el Ejecutivo. El líder del MAS los tildó de “error garrafal”.