El imperio de la injusticia y la corrupción

No hay justicia ni paz sin Estado de Derecho; no hay gobernanza responsable ni transparente sin instituciones sólidas; y no hay libertades cívicas sin el imperio de la ley.

De injusticia:



Al clásico estilo del socialismo del siglo XXI, el gobierno de Luis Arce Catacora ha puesto en marcha toda la maquinaria del Estado y sus instituciones para perseguir a todo aquel que piensa distinto, caso de Jeanine Añez, expresidente constitucional; del Dr. Rómulo Calvo, presidente del Comité pro Santa Cruz y de Marco Pumari, líder cívico de Potosí.

Por culpa de esta justicia podrida, la cual se encuentra sometida y siempre favoreciendo al Movimiento al Socialismo, dos de estas personas hoy están privadas de libertad, arrebatando sus derechos humanos y el debido proceso judicial, como es el caso de Añez y Pumari, ambos inocentes cometiendo el único “error” de luchar en las calles junto a la mayoría de los bolivianos para evitar la perpetuación en el poder del gobierno fraudulento de Morales.

El actuar de la justicia es cruel y cobarde, llega hasta el punto de impedir que el médico de cabecera pueda atender a Añez, quien ha entrado en huelga de hambre frente al abuso que se viene cometiendo, atentan contra su vida y esto lo debe conocer la comunidad internacional. En el caso del Dr. Rómulo Calvo con falsas acusaciones respecto a su labor que ha venido desempeñando como médico, pero a raíz del rol de líder cívico que tiene, lo someten bajo detención domiciliaria luego de estar más de 12 horas en una audiencia donde no permitieron ni la presencia de su abogado defensor.

De justicia y corrupción:

Estas últimas semanas se hizo conocido el contubernio de fiscales, jueces y abogados que liberaron a cambio de grandes sumas de dinero a presos con ya un dictamen de 30 años sin derecho a indulto, entre ellos asesinos, narcotraficantes y violadores. Esto se dio a conocer debido a que uno de los “privilegiados”, un asesino y violador serial con más de 70 víctimas, en su mayoría mujeres, quien fue detenido anteriormente en el año 2013 y liberado en el año 2019 gracias a esta red de corruptos. Este es resultado de 14 años gobernados por la corrupción, nunca se plantearon reformular la justicia con jueces y fiscales probos, con conocimiento y méritos en la materia, somos el único país en el mundo donde se realizan elecciones por voto popular para elegir este tipo de cargos, además de ser un gasto insulso, una vergüenza.

Como decía Galeano, “La impunidad premia el delito, induce a su repetición y le hace propaganda, estimula al delincuente y contagia su ejemplo”. Se necesita justicia, sin esta no hay democracia, no hay Estado de Derecho y peor respeto por los derechos humanos. Quien alguna vez ha sufrido en carne propia un proceso legal, aún más cuando no se tiene los recursos económicos necesarios ni siquiera para obtener asesoría legal, sabe lo que es ser sometido por el poder del Estado.

A este país le urge libertad y justicia. Nadie va a venir a salvarnos, es nuestro deber como bolivianos defender ese sueño y construir este país con el imperio de la ley.

Sebastian  Crespo Postigo

Director en el Comité pro Santa Cruz y expresidente de la Casa de la Juventud.