El accidente se registró en la Villa Primero de Mayo, cuando subió a un micro de la línea 98, el mismo que se encontraba con la puerta abierta y al avanzar de prisa, la mujer y su hijo con capacidades diferentes cayeron a la calle. El duro golpe en la cabeza le quitó al vida
Jessica Vega Muñoz
Emocionada por llevar a su hijo a clases, así salió María Antonieta Salgueiro Zambrana, una mujer de 42 años, pero desafortunadamente su salida no tuvo retorno. La mujer subió al micro de la línea 98, interno 15, con su hijo de siete años, quien tiene capacidades especiales, y ya estando dentro del bus el chofer arrancó con velocidad, y al estar la puerta abierta, ella se desestabilizó y cayó con su pequeño a la calle.
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Salgueiro y su hijo cayeron al suelo, ella quedó inmóvil en el lugar, donde los pasajeros al tratar de auxiliarlos se dieron cuenta de que la mujer había muerto de forma instantánea. El fuerte golpe que sufrió en la cabeza, provocó su muerte.
El cuerpo de la mujer quedó tendido en la calle y la gente de inmediato llamó a los servicios de emergencia y a la Policía, quienes hicieron el traslado de sus retos a la morgue judicial de la Pampa de la Isla, mientras que su pequeño hijo fue trasladado a una clínica.
A la mujer lograron identificarla luego de revisar entre sus pertenencias y hallar su cédula de identidad. Del niño no se sabía su nombre, pero fue llevado a la clínica, mientras el pequeño lloraba y pedía ver a su madre.
Martín Padilla, el esposo de María Antonieta, pidió justicia para su esposa y exige que esta tragedia sea de lección para los conductores, quienes por «correr», muchas personas están muriendo en los accidentes.
«Ahora estamos velando a mi esposa en la casa de sus padres y recién el viernes por la mañana vamos a sepultarla, estamos esperando que mis dos hijas mayores regresen de Chile para que puedan despedirse de su madre», indicó consternado el esposo.
Cuatro son sus hijos que quedan huérfanos de madre, una niña de 5 años, el niño con síndrome de Down de 7 años con el que viajaba en el micro, y sus dos hijas mayores que residen en Chile, de 20 y 23 años.
Sus hijas que viven en Chile al enterarse de la tragedia de su madre, emprendieron el viaje de retorno al país, además de otros hermanos de la fallecida. Todos ellos desafortunadamente volverán a ver a María Antonieta sin vida y para darle su último adiós.
El accidente se produjo aproximadamente las 7:35 del miércoles, 2 de febrero, final de la avenida Cumavi entre octavo y noveno anillo, zona de la Villa Primero de Mayo.
La mujer con su hijo se había preparado muy temprano para llevar al primer día de clases de su hijo, al Centro de Educación Especial Nuevo Amanecer, donde este año asistiría por tercer año consecutivo.
«Mi esposa y mi hijo habrá subieron al micro y el chofer ha acelerado bastante, seguro por marcar a tiempo su tarjeta. Eso ocurrió como a cinco cuadras de donde subió al micro, justo en una curva y la calle de tierra, mi esposa y mi hijo salieron expulsados del micro», comentó el esposo.
Martín cuenta que justo ese primer día su hijo tenía clases de pintura, la mamá alistó una polerita para que pueda mancharla con colores, es más, era su materia preferida porque al niño le gusta colorear.
Ahora, el niño pasa cerca del cajón, ve las flores y aún no entiende que su mamá ha fallecido. «Es difícil explicar esta situación, como sabrá mi niño es especial, habla por señas y balbucea, nos ha preguntado por su mamá, pero no entiende, pasea y pasea cerca del ataúd y ve las flores, es muy duro esto», expresó Padilla.
Para llegar al colegio, la mujer debía tomar dos micros, ya que este se encontraba lejos de donde viven, casi a tres cuadras de Palmasola.
«El chofer es Luis Fernando Mercado Vargas, está aprehendido y mañana va ser su audiencia cautelar. Quizás todos pueden pesar que como dolido puedo exagerar, más al contrario, mi esposa no ha tenido un accidente fortuito, ella ha sido expulsada del micro, él no ha tenido un poco de raciocinio porque alguien en su sano juicio no puede manejar así», reclamó.
La impotencia que carga el esposo, es que el chofer y los conductores le indicaron que ellos no salen con intención de matar, empero cuestiona la forma de conducir.
«Puede ser que no salen con intención de matar, pero tampoco tienen la intención de manejar bien. Todos los días hay accidentes de micros, está muriendo la gente y ellos siguen conduciendo irresponsablemente», manifestó.
Afortunadamente el niño de siete años que cayó con su madre del micro, se encuentra estable, ya fue dado de alta de la clínica. «Ahora necesito saber qué podría hacer yo, ¿exigir justicia?, ¿una justicia a dónde va llegar?, porque todos los días hay accidentes y muertes por accidente, no se qué pensar, quiero que se aprenda de todo esto, que sea una lección de vida», indicó.
Por su parte, Leonor Zambrana, la mamá de María Antonieta, indicó que no tenían conocimiento de la tragedia de su hija, pero cuando se alistaba para dar el desayuno a su familia encendió su televisor y lo primero que vio en la noticia fue el accidente donde su hija había muerto.
«Me han quitado a mi hija, no me la van a devolver, ella ya está muerta por imprudencia de ese chofer», reclama la mujer.
La familia pide mayor responsabilidad de los choferes, ya que trasladan a diario a personas que tienen detrás a otros seres bajo su cargo.
DEDICACIÓN
La difunta, eventualmente, realizaba trabajos de repostería, dinero que buscaba recaudar a fin de seguir teniendo recursos para el cuidado de sus hijos e incluso especializarse en el cuidado de su pequeño con Síndrome de Down.
«Entenderá que por sacar adelante a nuestro hijo, ella se abocaba a tomar cursos de manualidades, pintura, lengua de señas, preparación de educación física, incluso tuvimos que aprender a hacer fisioterapia para que nuestro hijo tenga un desenvolvimiento físico óptimo«, contó Martín Padilla, esposo de la fallecida.
Es por ello, que su dedicación a sus hijos y especialmente con el pequeño con capacidad diferente, era mucho más estricta.
«Yo soy zapatero, hago calzados en Los Pozos, y mi esposa también realizaba trabajos eventuales, pero era dedicada a nuestros hijos, tengo impotencia de lo que sucedió, los choferes deber ser más responsables», acotó.

