Agobiados por el populismo cocalero y estresados por el mundo digital

Vivimos tiempos difíciles y tormentosos, agobiados por la proverbial cultura del populismo cocalero y la actual del mundo digital que no terminamos de entender.

El país no está funcionando; no se tiene confianza en la justicia, en las leyes, ni en nada, ni en nadie, por lo que la gente actúa acudiendo a sus instintos primarios y tribales.



La justicia bajo el masismo tiene a sus jueces, fiscales y una estructura burocrática institucional, todos acatando sus instrucciones: primero deben eliminar toda oposición y luego tienen carta blanca para usar en su provecho el aparato judicial para extorsionar, liberar de la cárcel a delincuentes y así ganarse su platita. La gente sabe, por tanto, “que es poniendo” para tener la justicia que corresponde según ley. Los masistas no ponen, son los dueños.

Como consecuencia de este estado de anomia, todo problema busca ser solucionado por la fuerza, con presiones y bloqueos. Hemos retrocedido a las épocas primitivas del palo y las piedras duras (en aimara, Choquehuanca). Retornamos a los tiempos anteriores a la creación de los Estados y las Instituciones, volvimos a los tiempos de las tribus, de los caudillos bárbaros y nos encontramos bajo la Impronta y el Síndrome del BloquEvo.

Además de la crisis política, económica y sanitaria que nos golpea y nos torna temerosos, hemos ingresado a una rápida y peligrosa digitalización, la que no terminamos de entender y que nos estresa y a los más viejos nos complica el acceso al mercado laboral.
Todo esto nos hace débiles y en el campo político presa fácil de los Dictadores, quienes utilizando la tecnología digital manejan toda nuestra información personal y así manipulan nuestra mente, nuestros deseos, nuestros temores y nos esclavizan.
En el mundo digital estamos totalmente expuestos; todo lo que miramos, todos los sitios de internet donde ingresamos y todo lo que escribimos y decimos, se convierte en datos que están en manos de las empresas que fabrican los aparatos, también las Páginas sociales, Facebook y APPs. Esta información la registran y usan los Gobiernos para sus fines políticos y los hackers para sus negocios.
Estamos, por tanto, presos de tiranos bárbaros y con asesores digitales y esto nos induce a buscar un Cacique ante quien postrarse y rogarle que solucione nuestros problemas. Jallalla Hevo.

En este ambiente  de rápidos y bruscos cambios en lo tecnológico, económico y sanitario, los regímenes populistas seguidores del comunismo se aprovechan además del pánico por la pandemia para reprimir a su pueblo. En esencia se trata de una estrategia de control y dominación que favorece a las dictaduras populistas y colateralmente a sus amos Chinos y Rusos en su plan de apoderarse del planeta.

En las últimas décadas, la tradicional burguesía minera, comercial e industrial de nuestro país, vino a ser derrotada por el MAS y sustituida por una burguesía intercultural vinculada al comercio, el contrabando, la coca y el narcotráfico. Una nueva burguesía que esta afincada cómodamente tanto en sus cabañas, en el Chapare, como en sus Cholets por toda la geografía y se constituye en la nueva clase que avanza rápidamente y se asienta por todas partes.

La economía formal ya no funciona, no existe seguridad jurídica y la gente migra buscando trabajo y bienestar. Por ende las remesas crecerán con lo cual nos asemejaremos cada vez más a la Cuba Castrista o la Venezuela de Nicolás Maduro, ya que la economía de nuestra familia se va a convertir en una cuestión de FE (Familiares en el Extranjero).

Los regímenes democráticos, que en la práctica distan de ser perfectos, buscan solucionar los conflictos en la sociedad de manera pacífica. En esencia, un régimen democrático contempla la pluralidad de concepciones y otorga garantías de libertad e igualdad ante la ley para los diferentes actores. Y queda claro que para lograr el objetivo democrático se necesita que funcione lo mejor posible la libertad de expresión, el sistema de partidos, el voto libre y consciente y una justicia independiente. Nos olvidamos que siempre hay que poner algo de nuestra parte, como indica la cita bíblica: A dios rogando y con el mazo dando.

Por su parte el MÁS, que es más práctico, haciendo uso de sus poderes, ordena a sus legisladores fabricar y aprobar leyes para meter presos a los opositores que consideran peligrosos y así imponen su orden y dan trabajo y ganancias a sus jueces, fiscales y policías.

Aquellos que creemos en la libertad tenemos como meta y modelo de vida la democracia liberal y sus valores fundamentales, como el respeto mutuo, la vigencia de las libertades, las garantías individuales y la tolerancia que garantizan una convivencia en paz, a pesar de las diferencias ideológicas reinantes.
La oposición democrática que se enfrenta al populismo cocalero lamentablemente está dividida y carece de liderazgos. Una opción que requiere decisión y esfuerzo, es que las fuerzas democráticas conformen un equipo de gobierno de primer nivel y con los profesionales más idóneos para cada área. Una otra más cómoda y es la que vemos con gran frecuencia, es aliarse con el masismo cocalero y aguantar.

Fuente: ovidioroca.wordpress.com