La UE prepara medidas para contener el alza de los precios de la energía y la alimentación


La Unión Europea plantea una serie de medidas para frenar el alza generalizada de los precios, aumentando en particular la producción agrícola y buscando un suministro alternativo de gas, mayoritariamente proveniente hasta ahora de Rusia.



Bruselas propone una serie de medidas para aliviar el enorme aumento de los precios en la alimentación debido a la invasión de Ucrania. La Comisión Europea propone que las tierras que no están cultivadas actualmente se podrán destinar a la producción de soja, girasol o maíz.

Productos de los que Ucrania y Rusia son grandes exportadores pero que ahora se han paralizado desde que estalló la guerra. El objetivo es aumentar la producción y evitar una disrupción total, aunque es una medida temporal sólo prevista por el momento durante este 2022.

La Unión Europea no está directamente afectada por los problemas en la importación de maíz porque la UE es exportadora, pero si por el incremento de los costes y por cómo puede afectar la seguridad alimentaria global, especialmente en países vulnerables como la región del Sahel.

Bruselas espera ayudar con 2500 millones de euros en los próximos dos años en ayuda para los países más vulnerables. Asimismo, también permitirá que los ganaderos y agricultores europeos pueden acogerse a una ayuda de 500 millones de euros para aliviar el aumento de los costes de producción que provienen del fondo común de crisis y así paliar las consecuencias del aumento del precio del petróleo y del pienso.

Compras colectivas de gas para limitar el alza de precios 

En materia de energía, la Unión Europea también parece estar lista para actuar. Bruselas se está preparando para coordinar las compras conjuntas de gas en nombre de los Estados miembros de la UE para impulsar la seguridad energética del continente y reducir su dependencia de los hidrocarburos rusos, un plan que se espera que el bloque de 27 países respalde en una cumbre esta semana.

Inspirada en las órdenes de vacunación contra el cólera que ha pilotado la Comisión Europea, la estrategia pretende diversificar las fuentes de suministro energético de la UE. En un intento de aislar a Moscú tras su invasión de Ucrania, Bruselas quiere reducir las compras de gas del continente en dos tercios a partir de este año.

Reunidos en una cumbre el jueves y el viernes, se espera que los líderes de los Veintisiete se comprometan a «trabajar juntos en las compras conjuntas de gas e hidrógeno», según el proyecto de conclusiones.

En la práctica, la Comisión dice estar «dispuesta a crear un grupo de trabajo sobre contratación pública conjunta a nivel de la UE». La puesta en común de las solicitudes facilitaría los contactos con los proveedores internacionales» antes del próximo invierno y ayudaría a conseguir «precios ventajosos» gracias al peso económico de la Unión.

Bruselas ya está en conversaciones con los principales países productores de gas (Noruega, Estados Unidos, Qatar, Argelia), y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, se reunió el lunes con los responsables de los principales grupos energéticos europeos (E.ON, Shell, Vattenfall, Eni, TotalEnergies, etc.) para discutir la futura cooperación.

La Comisión también quiere obligar a cada Estado miembro a llenar sus reservas de gas hasta «al menos el 80%» de su capacidad antes del 1 de noviembre, y luego hasta el 90% antes de cada invierno de los años siguientes, con objetivos intermedios precisos que deberán cumplirse de febrero a octubre.

La Comisión también ha presentado varias opciones para amortiguar el impacto de la subida de los precios de la energía en los consumidores, entre ellas un tope de precios, pero esto está lejos de ser un consenso entre los Estados miembros.

Con AFP. 

Radio Francia Internacional