Las sanciones estadounidenses a Rusia y la tentación de la desdolarización


Vista la magnitud de las sanciones financieras contra Rusia, algunos países buscan desvincularse del dólar para evitar así ser el blanco de represalias de Washington. ¿La supremacía del billete verde peligra?



Este lunes, el G-7 anunció que rechaza de forma categórica pagar el petróleo ruso con rublos como lo exige el Kremlin. Esto prueba hasta qué punto el dólar conserva un poder extraordinario. Es la moneda de los mercados petroleros y de una mayoría aplastante de mercancías y productos financieros. Se va a necesitar mucho más que un Vladimir Putin para darle la vuelta a la tortilla. Otros Estados, preocupados al ver hasta qué punto la moneda estadounidense se ha convertido en un arma de guerra susceptible de destruir sus economías, están intentando encontrar una alternativa, aunque de momento sin mucho éxito.

La rupia como alternativa para importar petróleo ruso

El ministro indio de Asuntos Exteriores había evocado la pista de estudiar un mecanismo de intercambio rupia petróleo para importar el carburante ruso, pero fue desmentida este lunes por el ministro de Energía ante el Parlamento. A pesar del desmentido, la idea ha empezado a calar. El ministro iraní de Petróleo propuso a Nueva Delhi el suministro en rupias o en riales, moneda iraní. China ya paga una parte de sus importanciones rusas en yuanes o en rublos, y aún tiene margen para aumentar esa parte de los pagos.

Hay prácticas aún más sorprendentes, Arabia Saudita, gran aliado de Estados Unidos en la región del Golfo, ha hecho saber que podría a partir de ahora hacer cotizar su oro negro en yuanes. Ya hace seis años que los sauditas y los chinos hablan del tema, unas conversaciones que se han intensificado desde las sanciones contra Rusia. Y es que comercialmente tiene sentido.

China compra tres veces más de petróleo a Arabia Saudita que a Estados Unidos. Pekín absorbe el 20% de las exportaciones del reino. Pero Riad también tiene una relación privilegiada con Estados Unidos y una moneda que preservar: el rial está adosado al dólar y la cuarta parte de las reservas del Banco Central está constituido de bonos del tesoro, es decir, de deuda estadounidense. El príncipe Mohamed Bin Salman tiene que evaluar los pros y los contras antes de ir más lejos en su acercamiento monetario a China.

¿El yuan podría suplantar al dólar?

A eso es lo que aspira Pekín y para conseguirlo China tiene todo el peso de su economía y los intercambios comerciales con el resto del mundo. Pero hasta que el yuan no pueda convertirse libremente, no podrá asumir el rol equivalente al billete verde.

Para inspirar confianza, el Banco Central tendría que ser completamente independiente, lo que por el momento no es el caso en China. Así que el yuan, o el renminbi como se le llama a la moneda china, está lejos de convertirse en una alternativa creíble o inmediata al dólar. A pesar de todo, la moneda china tiene una influencia creciente. Especialmente con los proyectos que financia en el marco de la ruta de la seda. Actualmente, una quincena de países africanos tiene yuanes en sus reservas.

¿El dólar pierde peso?

Según un estudio reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI), la erosión del dólar comenzó hace 20 años. La parte en dólares en las reservas de cambios ha pasado del 70% al 60%. Esa disminución no ha beneficiado mucho a la moneda china, que constituye sólo una cuarta parte de las divisas alternativas. El resto está constituido de monedas consideradas más seguras como el dólar canadiense, la corona sueca o el won surcoreano.

Radio Francia Internacional