Alcaldesa Copa inaugura la gran “Feria de Ramos” de El Alto

La alcaldesa de El Alto, Eva Copa Murga, inauguró ayer la gran Feria de Ramos con una masiva concurrencia de la población y una cantidad impresionante de expositores que llegaron desde diferentes provincias y departamentos de Bolivia.

Fuente: El Alteño



“Desde esta feria milenaria quiero dar la bienvenida a todos los expositores que nos visitan desde diferentes puntos del nuestro país”, dijo ayer la Alcaldesa quien después recorrido los diferentes stands de la feria.

Eva Copa dijo que está es la primera vez que los artesanos y ganaderos del altiplano cuentan con el apoyo de las autoridades municipales ya que en años pasados los expositores se daban modos para instalar la feria milenaria.

“Hemos trabajados juntos con los artesanos, ganaderos y productores del altiplano. Y ahora tenemos el refuerzo de los artesanos de El Alto y también la compañía de los empresarios que están apostando por la gran Feria de Ramos”, dijo la autoridad al dar inicio a la feria que está en la carretera a Copacabana.

TODOS UNIDOS

Como en ningún otro año, la Feria de Ramos logró la unidad de los artesanos y microempresarios de El Alto con los productores de las 20 provincias del departamento de La Paz, para impulsar la economía en la región afectada durante dos años a causa de la pandemia por el coronavirus.

Por el gran evento anual pasan aproximadamente 5.000 expositores en diferentes rubros y de las diferentes provincias paceñas. La magnitud de la feria se desarrolla en los distritos 4, 5 y 14 de la jurisdicción alteña.

La tradicional feria se desarrolla en las zonas Mariscal Sucre, Bautista Saavedra y Tawantinsuyo donde el aire huele a oveja mojada en el sector donde se exponen los animales como vacas, burros, caballos, cerdos, gallinas e incluso los cuyes.

Se llama Feria de Ramos en honor a la celebración católica del Domingo de Ramos y está dedicada a la compra y venta de animales como en los tiempos bíblicos, aunque con el tiempo se ha convertido en una feria más de El Alto, donde el 70% del comercio es informal.

Armando Quispe llegó de Puno, Perú, junto con sus ovejas Hampshire, “para que crucen y mejoren la raza de la oveja común (criolla)”. “No me puedo quejar, la venta está bien nomás”, dice. La oveja más económica llega a costar dos mil bolivianos y la más cara alcanza los cinco mil bolivianos.

En un corral improvisado en plena calle, las ovejas se arremolinan y el balido no deja escuchar el regateo. Cada animal lleva anotado su nombre en la oreja para facilitar la venta: Jorge, Pilar, Paul, Lola, Pepe, Rosa y Lucho son algunas de las “chapas” por las que son identificadas, dice Juan.

En la feria también se encuentran herramientas de labranza, sogas para el acarreo de animales y hasta arados de madera. En algunos puestos se expenden hojas de palma para la misa del Domingo de Ramos. También se encuentran, tendidos en el piso, víveres, ropa, fruta, verduras, discos compactos “piratas” y hasta antenas satelitales.

Mientras don Julián aviva la llama de su horno cocina para que no se enfríe su venta de pescado frito que ha traído del lago Titicaca. Incluso se ven hornos improvisados hechos de barro para hornear platillos como “lechón” de cerdo y de pollo.

TRUEQUE

La feria de animales todavía mantiene su antigua raíz de regateo y es un espacio de encuentro social y cultural donde los comunarios, mayormente aymaras, se dan cita para abastecer su corral. El trueque sigue vigente.

HAY OTRAS COSAS

En la Feria de Ramos no todo es ganado porque también ofrecen muebles, utensilios de cocina, vasijas de barro, alimentos preparados, herramientas y accesorios para celulares, entre otros.

JUEGOS MECÁNICOS

En la feria de ramos también instalaron una infinidad de juegos mecánicos, la novedad de este año son los pequeños tráileres construidos para los niños y por ser tírales están diseñados para resistir a los jóvenes y personas mayores.