Arranca la primera cumbre de Escazú en Chile

La primera Cumbre de Escazú que se realizará desde que se pusiera en marcha este acuerdo latinoamericano arranca este miércoles en Chile con Colombia como gran ausente pese a su amplia biodiversidad. Casi tres de cada cuatro ataques contra defensores ambientales y de la tierra se producen en América Latina y el Caribe, según datos de la organización internacional Global Witness.

Con Colombia como gran ausente de la cita, este miércoles arranca en Chile la primera cumbre de Escazú, primer tratado medioambiental regional de América Latina y el Caribe y pionero en la protección de los activistas medioambientales. El mandatario chileno, Gabriel Boric, inaugura esta primera reunión de la Conferencia de las Partes de Escazú, que se aprobó en 2018 tras seis años de negociación en el marco de la CEPAL, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.



Entró en vigor en 2021 y a la fecha un grupo 12 países ya lo han firmado y ratificado, mientras que otros 11 tienen pendiente su ratificación, incluyendo a Chile, Perú y Colombia. En esta primera cumbre, los países participantes abordarán las disposiciones financieras para el funcionamiento del tratado y las estrategias de implementación.

Casi tres de cada cuatro ataques contra defensores ambientales y de la tierra se producen en América Latina y el Caribe, según datos de la organización internacional Global Witness. Además de proteger a los ecologistas, la alianza busca garantizar la mejor aplicación de políticas ecológicas, garantizar los derechos ambientales y salvaguardar la biodiversidad en tiempos de emergencia climática.

“El artículo 9 de ese tratado es muy claro”, dice a RFI Nicolás Boeglin, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de Costa Rica quien considera que es un convenio indispensable para evitar los incesantes asesinatos de líderes ambientales. “Hay una situación que no se da en Europa, pero sí en América Latina, que es el asesinato sistemático de personas que alzan la voz. El artículo 9 busca obligar al Estado, dejando la posibilidad a cada país en función de su marco normativo, de pensar en esa protección especial. Es la primera vez en un tratado internacional que alguien se percató de que había que establecer algún tipo de protección especial para quienes defienden el ambiente. No existe absolutamente ningún equivalente ni en tratados de las Naciones Unidas, ni en tratados europeos o africanos. Es realmente innovador. El convenio del caso tiene una doble cara. Es un tratado ambiental y a la vez es un tratado de derechos humanos”.

Con AFP y fuentes propias 

Radio Francia Internacional