Gobierno de China se enfoca en la ética para disuadir otro escándalo de ‘bebés con DNA editados con CRISPR’ ¿Bastará eso?

 

 



A fines de 2018, He Jiankui anunció que había utilizado la tecnología de edición de genes CRISPR-Cas9 para modificar los genomas de embriones humanos, con la intención de hacerlos resistentes al VIH. Luego implantó esos embriones editados en mujeres.

Los experimentos dieron como resultado el nacimiento de gemelos y un tercer bebé al año siguiente, lo que provocó la condena internacional por el uso prematuro y arriesgado de He Jianku de la edición de genes en embriones destinados a la implantación. A fines de 2019, un tribunal chino condenó a He Jianku a tres años de prisión. A principios de este mes, los medios informaron que había sido puesto en libertad.

El poderoso Consejo de Estado de China pidió a las instituciones de investigación que amplíen y mejoren su formación en ética. La directiva, una de las varias detalladas en una declaración de ética integral, tiene como objetivo abordar las lagunas en la supervisión expuestas cuando el investigador chino He Jiankui conmocionó al mundo al crear los primeros bebés con genomas editados en 2018.

Pero algunos investigadores chinos cuestionan si una declaración del gobierno chino disuadirá a los científicos de realizar investigaciones que violen las normas éticas.

La mayoría de los investigadores han acogido con satisfacción la declaración, que publicó el comité central del Partido Comunista Chino el mes pasado. Dicen que envía la advertencia más fuerte hasta el momento a los científicos que podrían considerar realizar investigaciones que violen las normas éticas, como la edición del genoma de embriones humanos. Pero algunos también han cuestionado qué tan efectivo será el documento para prevenir tales prácticas.

Hay que recordar aquí, la generación del SARSCoV-2 en el Instituto de Wuhan  en 2019, siguiendo «estudios genéticos para ganancia de funciones (infección eficiente de células humanas del pulmón) «con las consecuencias que todos conocemos y sufrimos hasta la actualidad.

China, China, China…  ¿Cuál es el siguiente desastre de ingeniería genética que nos espera?

Ronald Palacios Castrillo, M.D.,PhD.