Psicóloga afirma que condiciones infrahumanas en cárceles genera efectos traumáticos

Alfaro agregó que una de las torturas “más grandes” en materia de derechos humanos es el hecho de privar a una persona de la luz.

SS

Fuente: ANF



Las condiciones infrahumanas a las que son sometidos los privados de libertad en los principales centros penitenciarios de La Paz, como San Pedro y Chonchocoro, derivan en traumas psicológicos “muy fuertes”, llegando incluso a ocasionar daños severos a nivel del pensamiento de las víctimas, explicó Verónica Alfaro, profesional especializada en psicología forense.

Estos tratos crueles, inhumanos o degradantes se registran principalmente en las celdas de castigo, loreras o también denominados por las autoridades penitenciarias como sitios “de contención”, donde los privados de libertad duermen sobre el piso, cartones o colchones de paja húmedos o mojados por aguas filtrantes de desagües y baños que se encuentra en los mismos ambientes.

Estas condiciones fueron confirmadas por el Servicio para la Prevención de la Tortura (Sepret, ahora denominado Mecanismo de Prevención de la Tortura) en su informe de gestión de mayo a octubre de 2021. El 11 de abril pasado, en una entrevista con ANF, la exdirectora de esta instancia estatal, Nadeshda Guevara, ratificó los datos y que la situación se mantiene hasta la fecha.

De acuerdo a testimonios de privados de libertad y a la constatación de ANF por medio de profesionales que conocen estos lugares, en los espacios de castigo existen cucarachas, pulgas y ratones por efecto de la humedad y la suciedad. La psicóloga Verónica Alfaro sostuvo que esta situación, además de generar problemas de salud por mordeduras, ocasionaría un trauma psicológico “muy fuerte”, con el consiguiente “severo daño a nivel del pensamiento”.

“(Las víctimas de este contexto) pueden estar después con sobresaltos posteriores, con cualquier estímulo, se apaga la luz y pueden sentir que todas las alimañas están saliendo a lastimarlo, morderlo, y ese tipo de sensaciones podríamos denominarlos delirios, pero a raíz de un hecho traumático”, explicó Alfaro.

Manifestó que en los lugares donde la humedad es penetrante no solamente se afecta la parte psicológica sino la parte física, dañando las vías urinarias, los riñones, inclusive en los pulmones.

En el plano emocional, indicó que se puede ocasionar que la persona que sufre la situación se autolesione en la desesperación de salir, “por la ansiedad lo que va a suceder dentro de unos cuántos días en medio de la oscuridad total, ya que no se sabe si es de día o de noche, si ha pasado el tiempo, es realmente desesperante”.

Agregó que una de las torturas “más grandes”, en materia de derechos humanos es el hecho de privar a una persona de la luz, por lo que en sitios de castigos de las cárceles se aplica tortura a los privados de libertad con pleno conocimiento de las autoridades estatales.