1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores: ¿cómo nació?

Este Primero de Mayo 2022 en Francia tiene un color especial, luego de la reelección del presidente Emmanuel Macron, en un contexto de descontento político de ambos lados del espectro político, especialmente de la izquierda. ¿Pero cuál es el origen del Día del Trabajo? Aquí se lo contamos.

El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo es principalmente la conmemoración del movimiento obrero mundial. Una jornada de protestas y desfiles en numerosos países del mundo, aunque en realidad, los orígenes pueden remontarse muchos siglos atrás, ya que todo comenzó hace mucho tiempo, como una fiesta pagana.



Fiesta pagana en honor a Flora y Mártires de Chicago

Los orígenes del Primero de Mayo como fiesta que marca el comienzo del verano se remontan a la antigüedad pagana. En la antigua Roma, el 1 de mayo marcaba el punto culminante de las Floralias, una serie de fiestas que duraba una semana en honor a Flora, la diosa romana de las flores.

Siglos después de que el cristianismo se convirtiera en la religión oficial en Europa, el Primero de Mayo seguía arraigado a sus orígenes paganos, algo que reconocieron los puritanos que tomaron el control de Inglaterra tras el final de la Guerra Civil en 1649 pero prohibieron festividades relacionadas al Primero de Mayo, como la danza Morris, la guirnalda de cintas en el palo de mayo y la coronación de una reina de mayo.

La Segunda Internacional

El Primero de Mayo adquirió su significado actual como día de acción industrial y protesta sindical a partir de 1889 en París, cuando una federación informal de grupos socialistas y sindicatos de diversos países fundó la Segunda Internacional (o Socialista). La federación, que defendía la democracia parlamentaria al tiempo que afirmaba su creencia en la idea marxista de la inevitabilidad de la lucha de clases, decidió designar el 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores.

La Segunda Internacional eligió la fecha, en parte, para conmemorar el inicio del motín de Haymarket de 1886 en Chicago. El 1 de mayo de ese año se reunieron trabajadores, sindicalistas, socialistas y anarquistas, convirtiendo a Chicago en el epicentro de un movimiento que reclamaba la jornada laboral de ocho horas. Se calcula que unos 35.000 participantes dejaron el trabajo para asistir a reuniones y desfilar por las calles.

El 3 de mayo, la policía disparó contra los manifestantes, matando al menos a uno. Se convocó otra concentración para el 4 de mayo, que se desarrolló en su mayor parte de forma pacífica hasta el final, cuando la policía intentó dispersar la manifestación. Un desconocido lanzó una bomba a la policía, que respondió con disparos al azar; siete policías y al menos cuatro civiles murieron durante los hechos violentos.

La campaña del movimiento obrero estadounidense a favor de la jornada de ocho horas floreció a pesar del violento final del movimiento Haymarket. Como escribió el historiador del trabajo William J. Adelman: «Ningún acontecimiento ha influido más en la historia del trabajo en Illinois, en Estados Unidos, e incluso en el mundo, que el caso Haymarket de Chicago».

Impulso en tiempos de guerra

En los años siguientes, se siguieron celebrando concentraciones el 1 de mayo en muchos países, lo que aumentó la presión sobre los gobiernos para que instituyeran la jornada laboral de ocho horas.

Sin embargo, el poder de negociación de los trabajadores en la Primera Guerra Mundial fue lo que llevó a los gobiernos a introducir la jornada de ocho horas. En 1916, la Ley Adamson de EE.UU. instituyó la jornada de ocho horas para los trabajadores del ferrocarril, la primera ley federal de EE.UU. que limitaba el número de horas que las empresas privadas podían hacer trabajar a sus empleados. Los sindicatos franceses obtuvieron una amplia victoria cuando el entonces Primer Ministro Georges Clemenceau instauró la semana de 40 horas en 1919.

Para los sindicatos franceses, el Primero de Mayo siguió siendo el centro de sus luchas. Pero no fue hasta 1947, poco después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el 1 de mayo se convirtió en un día festivo en Francia.

Aunque las protestas anuales se prohibieron temporalmente a partir de 1954 debido a la guerra de Argelia, las manifestaciones llegaron a desempeñar un papel importante en los disturbios civiles a gran escala de mayo de 1968.

Labor Day

Curiosamente, en Estados Unidos, el día del trabajo se celebra siempre el primer lunes de septiembre y se le denomina como Labor Day. Su origen se encuentra en un desfile celebrado el 5 de septiembre de 1882 en Nueva York, organizado por “Los Caballeros del Trabajo” (Knights of Labor) inspirados de un evento similar en Toronto Canadá.

Descontento en Francia

En la actualidad, las concentraciones y desfiles del Primero de Mayo siguen formando parte del paisaje político francés, en muchos casos con actos de violencia a veces dirigidos a la policía, a menudo por parte de anarquistas enmascarados y encapuchados o por perturbadores extremos conocidos como los “black blocs”.

Se espera que las protestas de este año sean mayores y más airadas que de costumbre, entre la frustración del electorado de la izquierda, pero también de la extrema derecha y en un contexto económico donde la inflación ha alcanzado el 4,8 % según las estimaciones publicadas el 29 de abril por la oficina nacional de estadística.

(Con France 24)

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