Estimados vecinos y vecinas de Santa Cruz de la Sierra: Indignarnos, rebelarnos y autoconvocarnos

La ciudad no es un ente vacío, sin dueños y tierra de nadie. Nos pertenece a cada uno de nosotros que habitamos, vivimos, aportamos, pagamos impuestos y queremos vivir en armonía entre todos y exigiendo del Municipio y sus autoridades una gestión democrática, para todos y todas.

Lamentablemente, la administración municipal viene colapsando en su gestión. O sea, fracasando e inclinándose ante algunos sectores. Los parques y jardines están siendo avasallados y ocupados para otros fines. Las alamedas y jardineras están copadas por comerciantes. Los boliches funcionan sin respetar a nosotros.



Los ejemplos son varios. El Parque Urbano, que fuera creado para que sea el pulmón y un espacio verde, está lleno de venteros ambulantes en sus alrededores y desde el Municipio se quiso autorizar que los venteros ingresen a los paseos y áreas verdes. Los boliches funcionan sin controles ambientales, ni de sonido, además ya se están asentando en las cercanías. Así sucedió este lunes 9 en el cuarto anillo y Av. Sudamericana, que al ritmo de la música y  los gritos, se hicieron presentes los venteros para ganarse algunos pesos con la venta de hamburguesas, panchitos, refrescos, dulces, etc.

¿Qué nos queda estimados vecinos? Nos queda organizarnos de forma autónoma, libre y valiente. Indignarnos y reaccionar ante el Municipio que tiene un presupuesto millonario, que incluso se puede dar el lujo de gastar por día $us. 1.300.000; pero al parecer ese dinero luego no aparece para temas ambientales, de derechos humanos, en salud.

Nos queda gritar, expresarnos, salir a las calles, autoconvocarnos en asambleas, organizar marchas de protestas, que trascienda nuestros pedidos a nivel nacional e internacional. Indignación total, así tendrán miedo el alcalde, sus secretarios, directores y funcionarios para que reaccionen y nos tomen en cuenta como vecinos que tenemos un rol fundamental que cumplir y entiendan que Santa Cruz no es solo mercados, comerciantes, boliches, burdeles, que si bien tienen derecho al trabajo, pero lo deben hacer respetando las normas de convivencia y las leyes que el mismo municipio aprueba, pero que solo presiona a los vecinos que paguemos nuestros impuestos y luego el garrote.

Así no queridos vecinos, ya no podemos seguir en este ritmo caótico, sucio, corrupto que los del Municipio nos quiere llevar y acallarnos.

Bien por los vecinos del Parque Urbano que lograron parar un proyecto avasallador de sus predios, así vamos a ir reaccionando contra los boliches que incumplan las normas y contra toda acción que vulnere nuestros derechos y los derechos de la ciudad.

A no cruzarnos de brazos, ni mirar indiferentes los abusos municipales, ni quedarnos callados ni tuertos, ir a las calles, bloquear, hacer uso de nuestros derechos a la expresión, a la protesta, a la participación, a la rebeldía.

Saludos cordiales,

Hernán Cabrera M.