Ecuador: militares condenan protestas por «serio riesgo» para la democracia

Las protestas protagonizadas por indígenas contra el Gobierno de Ecuador, ponen en «serio riesgo» la democracia del país, consideró el ministro de Defensa, Luis Lara, flanqueado por las Fuerzas Armadas.

    

Proteste in Ecuador



 

Fuente: DW

«La democracia del Ecuador está en serio riesgo ante la acción concertada de personas exaltadas que impiden la libre circulación de la mayoría de los ecuatorianos», dijo el funcionario en declaraciones en las que apareció flanqueado por los jefes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea.

Y añadió que el «único objetivo» de las acciones de grupos violentos «es crear el pánico agrediendo y extorsionando a las empresas, a las instituciones y a las autoridades».

Desde la sede del Ministerio de Defensa, en Quito, Lara dijo que las Fuerzas Armadas «contemplan con enorme preocupación la manipulación de la protesta social, el crecimiento de la violencia por parte de quienes han rechazado el diálogo, principio fundamental de la convivencia en libertad y democracia para intentar imponer al Estado sus peticiones».

Y aseguró que existe un hecho aún más grave: «Estas acciones coinciden con el brutal ataque criminal que el país ha venido sufriendo por parte de los narcotraficantes y el crimen organizado». Según él, «estas acciones van más allá de la protesta ciudadana, se trata de un intento deliberado de utilizar la violencia armada para atentar contra la democracia, amenazar a las instituciones», señaló.

Y advirtió que las Fuerzas Armadas «no permitirán que se intente romper el orden constitucional o cualquier acción contra la democracia y de las leyes de la república».

«El Estado debe recobrar la normalidad y restablecer la paz»

«Las acciones de protesta social son legítimas siempre y cuando no atenten contra las garantías y derechos de la mayoría de los ciudadanos a vivir en paz, trabajar, circular por el territorio, producir y educar a sus hijos en un país libre y sin violencia», indicó el ministro.

Lara señaló que cuando esos derechos son vulnerados, los grupos que impiden la libre circulación «crean zozobra, atacan a otros ciudadanos indefensos, es cuando el Estado, en representación de todos los ecuatorianos debe tomar acciones para recobrar la normalidad y restablecer la paz».

«Esta actividad violenta y criminal no ayuda a las reivindicaciones sociales, al contrario, las perjudican porque detrás de esto está la mano del narcotráfico y la delincuencia organizada», dijo. Y convocó a los ecuatorianos «a la unidad nacional, a una defensa activa por la paz y a la defensa de la democracia».

«Buscan botar al presidente»

La aseveración de Lara se produce un día después de que el jefe de Estado, Guillermo Lasso, asegurase que no permitirá que se imponga el caos en el país durante las manifestaciones contra el Gobierno que, en su opinión, «buscan botar (sacar) al presidente».

El lunes (21.06.2022), miles de indígenas llegaron a la capital ecuatoriana en el marco de protestas por tiempo indefinido, que iniciaron hace nueve días contra el Gobierno del presidente conservador, Guillermo Lasso, al que reclaman una reducción del precio de los combustibles.

La CONAIE ya derrotó a tres mandatarios

Este martes, han aumentado las protestas con el corte de varias carreteras en el país, mientras en la capital ecuatoriana aumentan los bloqueos en las vías. El palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, sigue resguardado y este martes amaneció con alambres de espinas colocados en los balcones de su entrada principal.

Por otro lado, miles de indígenas se concentran en distintos sectores de la ciudad para continuar con su protesta en demanda de la bajada del precio de los combustibles, el control de precios, impedir las privatizaciones y evitar la flexibilización laboral, entre otros.

Convocados por la opositora Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), que participó en revueltas que derrocaron a tres mandatarios entre 1997 y 2005, los nativos vienen cerrando carreteras en la mayoría de las 24 provincias y protagonizando choques con la fuerza pública durante manifestaciones en varias ciudades.