El gobierno de Lasso estableció puentes aéreos para abastecer de alimentos y medicinas a las ciudades bloqueadas por el paro indígena

Los manifestantes han bloqueado carreteras en todo el país. Este sábado entró en vigencia un estado de excepción

Un cargamento de medicamentos en Ecuador, en una fotografía de archivo. EFE/Javier Lizón Un cargamento de medicamentos en Ecuador, en una fotografía de archivo. EFE/Javier Lizón

 

Fuente: Infobae.com



El gobierno de Guillermo Lasso estableció puentes aéreos entre los aeropuertos del país para abastecer de alimentos y medicinas a las ciudades bloqueadas por el paro indígena se realiza en el país desde el pasado 13 de junio.

“No vamos a parar. Iniciamos el puente aéreo para mantener el abastecimiento de medicinas y alimentos a las principales ciudades del país. Seguiremos realizando cuantos vuelos sean necesarios”, expresó el ministro de Producción, Julio José Prado, en Twitter.

Un avión CASA C-295, con capacidad para 2,5 toneladas, viajó entre las ciudades de Quito y Cuenca. La aeronave llevó medicina y productos de primera necesidad. Además de este vuelo organizado por el gobierno, la aerolínea Latam también anunció la realización de la conexión entre la capital de Ecuador y Guayaquil, informó el diario El Universo.

En un abierto desafío al gobierno de Ecuador, la mayor organización de indígenas del país cerró carreteras en tres provincias andinas en las que el último sábado entró en vigencia un estado de excepción y la movilización de militares para controlar manifestaciones que ya llevan seis días.

Tras la declaratoria del estado de excepción en Pichincha (cuya capital es Quito) y sus vecinas Imbabura (norte) y Cotopaxi (sur), con buena presencia de indígenas que representan más de un millón de los 17,7 millones de ecuatorianos, las protestas se mantienen en esas jurisdicciones.

El bloqueo de vías también se extendió a otras 14 de las 24 provincias del país, de acuerdo al estatal Sistema de Seguridad ECU911.

El estado de excepción es rechazado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), que participó en revueltas que derrocaron a tres mandatarios entre 1997 y 2005, y planteó a la Asamblea Nacional su revocatoria.

El presidente del opositor Congreso, Virgilio Saquicela, informó a la prensa que 72 asambleístas presentaron un pedido de revocatoria, lo que de acuerdo a la Constitución se requiere 70 de los 137 votos. Citó para el lunes a los parlamentarios para tratar ese tema y resolver si llaman a dirigentes de las protestas y a los jefes de todas las funciones del Estado, incluido el Ejecutivo, para “dialogar, siendo el único camino para resolver” la crisis.

El oficialismo cuenta con 13 escaños en el Congreso, en el que las fuerzas de oposición están dispersas pero hacen mayoría. Pachakutik, brazo político de la Conaie, es el segundo bloque con 18 asambleístas.

La organización indígena lidera protestas en reclamo de una rebaja de combustibles tras subir 90% (a 1,90 dólares) el galón de diésel y 46% (a 2,55) el de gasolina corriente entre mayo de 2020 y octubre de 2021, desde cuando los precios están congelados por presión de los nativos.

Desde el año pasado, la Conaie plantea que esos precios bajen a 1,50 y 2,10 dólares, respectivamente.

Las manifestaciones, que han incluido marchas de estudiantes en Quito, dejan al menos 83 heridos y 40 detenidos, según autoridades y gremios aborígenes.

Luego de infructuosos llamados al diálogo, en el que quiere mediar la ONU, Lasso declaró el último viernes el estado de excepción por 30 días en las tres mencionadas provincias, las más perjudicadas por las protestas.

También ordenó el despliegue de soldados y toque de queda de siete horas en las noches.

A pesar de que está suspendido el derecho de reunión, unas 500 personas -ciudadanos, empresarios y dirigentes de entes productivos- se concentraron en la avenida Shyris, en el norte de Quito, para manifestar por la paz y en defensa de la capital ecuatoriana, que alberga a tres millones de habitantes.