Guatemala: Alejandro Giammattei acusa a la CIDH de «extorsión»

El mandatario dijo que en Guatemala no «hay una infracción sistemática de la independencia del poder judicial y mucho menos actos de insubordinación de las instituciones del Estado».

Foto de Alejandro Giammattei en una imagen de archivo. Foto de archivo

Fuente: dw.com



El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, acusó este martes (28.06.2022) a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de «extorsión» y la criticó duramente por haber incluido a este país centroamericano entre los que vulneran los derechos humanos, una decisión con un claro «sesgo ideológico», según consideró.

En su intervención ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Giammattei lamentó que la CIDH incluyera a Guatemala en el capítulo IV.B junto a otros países por la violación de derechos humanos.

Señaló como una «extorsión» y una «amenaza» la nota que el Consejo envió al Gobierno de Guatemala exigiendo que recibiera a una delegación de este organismo para vigilar el cumplimiento de los derechos humanos o por el contrario el país sería incluido en el citado apartado. «Y nosotros no permitimos ni la amenaza ni la extorsión», añadió el mandatario.

Giammattei expresó su disconformidad por incluir a Guatemala en ese apartado «cuando la situación actual del país en materia derechos humanos no corresponde y es contraria a los supuestos previstos». El gobernante afirmó así que «no se ajusta» a los criterios que hablan de «un ejercicio abusivo del poder que socave o contrarie el Estado de derecho» y consideró que «tampoco hay una infracción sistemática de la independencia del poder judicial y mucho menos actos de insubordinación de las instituciones del Estado».

«El apartado se encuentra plagado de errores metodológicos que evidencia la falta de rigor jurídico y el sesgo ideológico que afecta a Guatemala», declaró Giammattei sobre la decisión del CIDH. Además, consideró que este organismo debe «actuar de forma subsidiaria y no como cuarta instancia de las instituciones judiciales de un país». La comisión continuó, «tampoco es revisora o juzgadora de las resoluciones internas» del país.

Por todo ello, pidió a la CIDH que «reconozca y respete las autonomías de los Estados», tome sus decisiones con «objetividad, sin sesgos que polaricen a las sociedades» y no se utilice como «método perverso para entronizar ideologías».

ama (efe, afp)