Notas desde Bloquivia. El proceso de cambio

La dinámica chapareña tiene luz verde para avanzar: Verde coca, verde dólar y verde olivo. Así, el Califato, más bien Evocato del Chapare, sigue ampliando su territorio y su influencia por todo el país y más allá”. Pukymon.

En Bloquivia, el país del proceso de cambio,  no solo el futuro es incierto, lo es también el pasado, que está en permanente proceso de cambio y a gusto del cliente, especialmente el del Jefazo cocalero y populista. Lo único permanente y cierto es el bloqueo, que tiene permanentemente paralizado al país.



Cuando Santa Cruz, ahora más que nunca, necesita producir y generar riqueza para el país, lo que implica producir en las industrias, sembrar en los campos, cosechar, exportar y abrir mercados internacionales; el masismo por su innata naturaleza persiste en bloquear y ahora lo hace también de manera jurídica y para ello aprueba Leyes y Decretos y establece prohibiciones, con los que boicotea y bloquea la actividad productiva que es la que entrega insumos y alimentos a la población.

En su afán de controlar el país, a los bolivianos y atemorizar a los agricultores, especialmente de Santa Cruz que son los que mayormente producen y alimentan a los bolivianos, el cocalero Morales decide hacerles la guerra y estrangular a Santa Cruz.
Hace ya un tiempo están bloqueando y ahora lo hacen partiendo de sus bastiones en San Julián y Cuatro Cañadas en la Chiquitania, región que está poblada por migrantes masistas llamados ahora Interculturales, quienes están contratados para realizar estos bloqueos criminales con lo que buscan asfixiar a los agricultores del Departamento que produce los alimentos e insumos que necesitan los bolivianos.
Evo acompañado con algunos y algunas de sus esbirres cambas, levantó la bandera azul y dio la partida de este enésimo bloqueo y con esta parálisis del transporte que logran, limitan la producción tradicional y alientan al cultivo de coca, la minería destructiva y el contrabando masivo. Kausachun coca wuañuchun q´aras.

Los masistas sienten, que no pueden competir con los países industrializados con esa su oferta de manufacturas baratas y productos de alta tecnología, por lo que los populistas optan por lo que entienden es su ventaja comparativa, es decir, lo que está a su alcance y entienden que son los subproductos de la coca, la minería ilegal del oro y el comercio de contrabando.
Con esto, están destruyendo la sociedad y su capacidad de ser autónoma, libre y capaz de producir su sustento y se la obliga a adoptar la mentalidad y esencia populista cocalera

Los populistas cocaleros, para lograr este su sueño de dominación y de imponer su impronta al país, promueven la toma de tierras con lo que facilitan y amplían la producción de coca y cocaína. Estas son acciones que vienen dirigidas desde el Chapare y el Gobierno Central y así lo manifestó el Viceministro de Desarrollo Rural y Tierras, cuando explicaba la estrategia: “Todos sabemos que las mayores cantidades de tierra productiva están en el oriente boliviano; pues ahí tenemos que trabajar en la verificación de la “Función Económica y Social, FES”. (Una FES que ellos manejan a su arbitrio y con el interés de avasallarlas).
“Si no lo hacen (cumplir la FES que ellos definen), el Estado las revertirá y las entregará a la Empresa Boliviana de Producción Agropecuaria para fortalecer la soberanía alimentaria”.

También se alienta la proliferación de las cooperativas mineras manejadas por los chinos y los Carteles colombianos, las que explotan el oro de manera ilegal en territorios indígenas y áreas protegidas, contaminando las aguas con mercurio. Por la zona circulan camiones y maquinaria fantasma (que nadie ve) para labores de minería ilegal, apertura de caminos y destruyendo lo bosques y abriendo caminos para su tráfico. De paso disparan y matan a los pobladores indígenas que defienden su territorio.

El Populismo cocalero con todo este su accionar, genera una situación de inseguridad y violencia, que perjudica al trabajo formal. Esta situación de incertidumbre y desorden es favorable para las actividades informales, especialmente las relacionadas con el narcotráfico.

En esencia, lo que vemos cada día es la aplicación del modelo masista cocalero con su cultura del bloqueo, de la coca, de las actividades extractivas ilegales como la del oro, el contrabando de mercancías chinas y de otros lares, vale decir todo aquello que destruye la posibilidad de desarrollar poco a poco una economía competitiva y una sociedad formal.

Este modelo populista cocalero, basado en la coca, la informalidad y el narcotráfico, es insostenible, pues de alguna manera el mundo civilizado atacara con todo su arsenal al narcotráfico o alternativamente y es muy probable, que se legalice el consumo de drogas, con lo cual este negocio ya no sería tan atractivo.
De todas maneras, esta peste masista dejará a su paso, miseria, muerte, destrucción del medio ambiente y pérdida de la institucionalidad y la confianza de la ciudadanía.

Aplicando el dicho aquel: Miente, miente que algo queda, los Funcionarios de Gobierno y con gran cinismo, venden su cuento y explican que el Modelo Económico Social Comunitario Productivo del MAS ha cambiado al país y lo ha llevado a su desarrollo y que el mismo no solamente está siendo estudiado por las principales Universidades del mundo, sino también que varios países lo están aplicando.
Estos pajpakus del MAS son bien janiwa, pero se ganan sus pesos.

Fuente: ovidioroca.wordpress.com