«Seamos solidarios con los pobres y los don nadie descartados de la sociedad», pide Gualberti en su última homilía como arzobispo de Santa Cruz

El líder religioso abogó por las mujeres y niños que son víctimas de violencia

Sergio Gualberti será arzobispo emérito
Sergio Gualberti será arzobispo emérito

Fuente: El Deber

Sergio Gualberti, en su última homilía dominical como arzobispo de Santa Cruz, pidió ayudar a los niños y mujeres que sufren violencia intrafamiliar además de apoyar a los refugiaos. A partir del 23 de junio, Gualberti pasará a ser arzobispo emérito y en su lugar será posesionado monseñor René Leigue Cesarí, por disposición del papa Francisco.

En la misa, celebrada en la catedral cruceña, Gualberti instó a los fieles a defender la vida de los niños por nacer, ser solidarios con tantos hermanos y hermanas necesitados, los pobres y los «don nadie descartados de la sociedad», las mujeres y niños víctimas de la violencia ciega y cobarde, los enfermos y los desalentados y angustiados.



«La iglesia pide solidarizarnos con las familias de los refugiados que han sido obligados a dejar su país para salvar sus vidas. En particular este domingo, Día del Refugiado, estamos llamados a orar y a solidarizarnos. El Papa Francisco, con una frase muy cuestionadora nos indica cuál es el camino para solucionar este problema: Los muros no son la solución, los refugiados están en la frontera porque hay muchas puertas y corazones cerrados», señaló la autoridad eclesiástica.

«Abramos nuestros corazones, tendamos nuestras manos y ayudemos a cargar la cruz de los refugiados que están entre nosotros», expresó.

Más adelante, recordó que perder la vida por Cristo y entregarla al servicio del reino de Dios es encontrar su sentido y la felicidad plena. Para ello, «tenemos que renunciar a ser gestores únicos de nuestra existencia, dejar sueños y ambiciones de riquezas, poder y gloria y estar dispuestos a entregar nuestra vida por el Reino de Dios, una entrega en los hechos de cada día», dijo.

Recordó que «a menudo tenemos la tentación de buscar la salvación por caminos equivocados, ofuscados por nuestro propio interés o detrás de los falsos ídolos de un mundo sin Dios. Quien cae en esas trampas arriesga pasar una vida sin sentido, detrás de cosas superfluas y bienes pasajeros que dejan un gran vacío y que no colman la sed de amor, de realización personal y de felicidad que está en lo profundo del corazón. Perder la vida por Cristo y entregarla al servicio del reino de Dios es encontrar su sentido y la felicidad plena», subrayó.

A continuación, Jesús añade: “El que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará». Parecería una locura lo que Jesús pide, sin embargo, perder la vida por Cristo y entregarla al servicio del reino de Dios es encontrar su sentido y la felicidad plena y verdadera. Perder la vida y cargar la cruz con Cristo, implica instaurar relaciones de amor con Dios, con la creación y con los demás».

«Optar por los últimos es optar por Cristo, quien no nos deja solos, quien va a estar a nuestro lado para darnos el valor de ser anticonformistas, ir en contra de las corrientes mundanas y egoístas, y enfrentar a las burlas, las incomprensiones y hostilidades. Acojamos las palabras del profeta Zacarías, miremos hacia Cristo Jesús traspasado y dolido en la cruz, porque en Él está puesta nuestra fortaleza y nuestra esperanza».

Nuevo arzobispo

El 23 de junio, a las 19:00 será el acto de posesión del nuevo arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue Cesarí. Para ello, se espera la visita del nuncio (enviado por el Papa), además del resto de los arzobispos en Bolivia.

Entre los detalles que ya han sido revelados sobre el nuevo arzobispo es que tiene ascendencia chiquitana, sus padres viven en una comunidad del norte integrado en Santa Cruz y que en Postrervalle están tallando el escudo que se expondrá en el atrio de la catedral.

Fuente: El Deber