El clamor por el Censo paralizó la ciudad

 

Fuente: El Deber



El bullicioso tránsito característico de Santa Cruz se pausó por un día. La población, de manera mayoritaria, atendió la convocatoria del Comité Interinstitucional y mostró su apoyo al pedido para adelantar el Censo de Población y Vivienda. Solo en los barrios alejados y en las instituciones públicas se sintió cierta actividad, pero no al nivel que se considera en un día laboral cualquiera.

A las 17:30, las avenidas del segundo anillo lucían vacías. Los escasos vehículos que recorrían las arterias de la ciudad buscaban rutas alternativas para evitar los bloqueos. Sin tensiones ni confrontaciones, todos entienden las razones de la protesta y se adecuan a las dificultades.

El silencio que se percibía en una gran cantidad de calles del centro de la ciudad contrastaba con la actividad constante en la plaza 24 de Septiembre. Ya sea caminando o en bicicleta, muchos jóvenes pasaron por la céntrica ubicación para sacarse fotos y disfrutar del caluroso lunes.

Una estampa similar se sentía en el Cristo Redentor. Allá, las motos y las bicis desplazaron a los micros. También se observó un ejército de vendedores de jugos, sodas y somó que aprovecharon las altas temperaturas para ofrecer su refrescantes bebidas.

Las persianas bajadas de los comercios y los puestos cerrados en los mercados de Siete Calles, Los Pozos y la Mutualista mostraron un acatamiento mayoritario del paro. Muchas familias optaron por permanecer en sus casas o en sus barrios, sin necesidad de salir a los puntos de bloqueo, para evitar las situaciones de tensión.

No fue así en el Plan Tres Mil. En la zona del obelisco, partidarios del paro y seguidores del MAS sostenían una vigilia incómoda. De forma ocasional, piedras y petardos traspasaban una imaginaria barrera que separaba ambos bandos. Sin embargo, instantes después se reestablecía la cordura y cesaban las agresiones.

Durante gran parte de la mañana, la vigilancia de ambos bandos provocaba el nerviosismo de transeúntes, comerciantes y micreros que pretendían mantener la normalidad a pesar de las acciones de protesta.

En los barrios periféricos, la actividad de los mercados trató de mantenerse con normalidad. Eso sí, la poca afluencia de gente mostraba una jornada inusual. No hubo incidentes para impedir que los gremialistas atendieran en los mercados.

Desde las filas oficialistas, se ha insistido durante toda la jornada en calificar el paro como fracaso. Alegan la poca convocatoria de los cívicos en los barrios, donde se sintió un movimiento constante de vehículos y personas.

La lectura del Comité Interinstitucional es distinta. Santa Cruz detuvo su frenético ritmo comercial y se sumó al llamado cívico.

El rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, Vicente Cuéllar, calificó de «paro espontáneo» la jornada. Celebró la tolerancia mostrada en las calles que permitió el desplazamiento a «quienes quisieron trabajar. Entendemos a las personas que trabajan el día a día».

La conferencia oficial para valorar el paro se realizó a las 18:00 en la Universidad. De forma preliminar, Cuéllar insistió en la voluntad de diálogo del Comité Interinstitucional. «Tenemos una responsabilidad ineludible con el pueblo», señaló. Por ello, el pedido unánime para que «se realice el censo de manera oportuna y transparente».

El alcalde de la ciudad, Jhonny Fernández, convocó a los medios a parte, para realizar su propia valoración del paro. La cita es a las 19:30. A lo largo de la jornada, Fernández se mantuvo distante de los integrantes del Comité Interinstitucional, A pesar de ello, manifestó su respaldo al pedido por adelantar el censo.