Gobierno prometió 5 veces acatar fecha del censo; hay molestia por incumplir

El Deber



Karem Mendoza

El Gobierno ratificó al menos cinco veces la fecha de realización del censo, entonces programado para el 16 de noviembre. En todo momento aseguró que el trabajo técnico avanzaba sin dificultades. Sin embargo, ninguno de los compromisos se cumplieron y desembocaron en el descontento, principalmente en Santa Cruz, que en más de una oportunidad sus autoridades mostraron interés por colaborar en la etapa precensal.

A ello se suman seis contradicciones del director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia, y anuncios que no se ejecutaron sobre los avances censales.

“Una vez más el Movimiento Al Socialismo ha mentido a los bolivianos. Nos mintieron cuando dijeron que el proceso se estaba llevando adelante sin ningún problema; nos mintieron cuando dijeron que se había llevado adelante la actualización cartográfica; nos mintieron cuando fueron a la Asamblea Legislativa a decirnos que evidentemente se iba a llevar este Censo y nos hicieron endeudar a los bolivianos con dos créditos”, reclamó la diputada Luisa Nayar, de Comunidad Ciudadana (CC).

Ante las expectativas incumplidas y con un decreto de la postergación del censo para 2024, está previsto un paro de 24 horas el próximo lunes 25 en Santa Cruz. La medida de presión se cumplirá solo si el presidente Luis Arce no confirma hasta mañana, viernes, su asistencia a la reunión convocada por las autoridades del departamento.

Pese a que la Asociación de Municipios de Santa Cruz (Amdecruz), de mayoría masista, no está de acuerdo con el paro, exigió al INE conformar mesas técnicas con profesionales de las alcaldías y del Gobierno para conocer la justificación del cronograma censal y el estado del proceso. Una vez que reciban la información volverán a reunirse para determinar su acuerdo o desacuerdo con la postergación para 2024.

“Estamos instando al INE para crear las comisiones técnicas para hacer el seguimiento minucioso y estricto lo más antes posible para que se lleve esta actividad censal en el país. (Si se hace en 2023 o 2024) va a determinar la parte técnica y tendremos otras reuniones para informar”, aclaró el presidente de Amdecruz, Hedilberto Cuéllar.

Los 31 alcaldes, luego de un congreso extraordinario, manifestaron tener problemas de límites y cartografía, por lo tanto, quieren tener un censo bien realizado. Para el miércoles 27 de julio está convocada la reunión entre el jefe de Estado y los alcaldes de ciudades capitales.

Promesas del censo

De acuerdo a una revisión de las entrevistas y conferencias de prensa de las autoridades de Gobierno, desde la firma del Decreto Supremo 4546 en 2021 hasta la postergación el 14 de julio, se constató que hubo cinco promesas para cumplir la fecha de la encuesta nacional en noviembre de este año.

Tras ocho meses de nula información sobre los avances censales, en marzo, los legisladores, cívicos, alcaldes y otras autoridades cuestionaron al INE por el trabajo que estaba realizando en torno a la encuesta y se conformaron comités para impulsar el proceso.

Ante estos hechos, el 15 de marzo fue la primera vez que el director del INE, Humberto Arandia, dio una conferencia para ratificar la realización del censo programado para el 16 de noviembre.

En ese entonces el comité interinstitucional de Santa Cruz había convocado a una reunión a las autoridades de Gobierno para conocer los trabajos realizados, pero no asistieron. La desconfianza empezó a crecer y la preocupación por una cartografía mal hecha imperó en los municipios del país.

“No hubo la voluntad política para un trabajo adecuado. No queremos un censo como sea, sino que de verdad cumpla las normas”, dijo el presidente del Comité Cívico, Rómulo Calvo.

Las tensiones aumentaron y se vio a Arandia en diferentes medios de comunicación dando anuncios sobre fechas de la actualización cartográfica, el uso de catastros, la conclusión de la boleta pre censal, la cantidad de actualizadores y encuestadores, la falta de información en la página web de la institución y el financiamiento del censo. Aunque a la fecha ningún anuncio se cumplió y no se tiene una información precisa de los avances.

Dos marchas por transparencia marcaron el mes de abril. Llovieron las propuestas y las intenciones de colaborar con apoyo técnico al INE desde los municipios, ninguno fue atendido.

En medio de la crisis institucional del INE por la renuncia de su director y luego de la ministra de Planificación, Gabriela Mendoza, Humberto Arandia volvió a ratificar el 7 de junio la fecha del censo.

“Para todas esas personas que buscan, de manera muy clara, desvirtuar el trabajo técnico señalarles una y mil veces que el equipo del INE ratifica que el proyecto censal será un éxito y de primerísimo nivel”, señaló.

El 12 de junio, tras la posesión del director interino del INE Gastón Cordero, hubo dos compromisos sobre la fecha del censo.

“Estamos avanzado de acuerdo al cronograma y de acuerdo al mandato del Decreto 4546, tengan por seguro que estamos trabajando para eso”, afirmó Cordero en el canal estatal.

El 24 de junio, 20 días antes de la postergación, el ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui, afirmaba que el censo se realizaría en noviembre.

Durante la interpelación también enlistó al menos tres riesgos que podían impedir el proceso. Citó la “alta” politización del censo, la quinta ola del coronavirus y las dificultades para adquirir dispositivos móviles necesarios para la actualización cartográfica.

Sin embargo, en la reunión del Consejo de Autonomías el 14 de julio terminó por admitir, según los gobernadores, las deficiencias y las demoras de la ruta crítica. Aunque el Gobierno insiste que fueron las autoridades departamentales que pidieron la postergación por la época de la zafra y el mal tiempo en el oriente.

“No va alcanzar el Gobierno, se ha retrasado. Ellos han admitido que no alcanzarán porque solo están haciendo la actualización en cuatro departamentos”, dijo el gobernador de La Paz, Santos Quispe.

Mientras el gobernador de Beni, Alejandro Unzueta, aseguró que él no propuso la realización del censo para 2024, sino que solo mostró las dificultades que se tenían en su departamento por las lluvias.