SIP pide al Gobierno garantizar la libre expresión y responder a denuncias

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pide al Gobierno boliviano un pronunciamiento expreso que garantice el ejercicio de la libertad de expresión para el periódico Los Tiempos y el periodismo boliviano en general; su silencio significaría la admisión de la veracidad de la denuncia sobre asfixia económica que sufre este diario cochabambino.

Fuente: lostiempos.com



La exigencia la hizo Carlos Jornet, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, al programa Asuntos centrales, que dirige el periodista Tuffi Are.

“Si el Gobierno (de Bolivia) no dice nada, está simplemente avalando la denuncia. Debe haber rápidamente un pronunciamiento que garantice el ejercicio de una prensa libre, y, si no ocurre eso, sería de extrema gravedad”, dijo Jornet.

“Preventivamente quisimos dar nuestro apoyo a los colegas de Los Tiempos y también pedir a las autoridades que, en caso de que exista esta discriminación contra este medio, queremos que se ponga fin. Vamos también a convocar a organismos internacionales que defienden la libertad de expresión para que analicen esta situación y eventualmente evaluaremos la necesidad de enviar una misión a Bolivia para que tome contacto directo con los funcionarios de Gobierno y pida garantías a la libertad de expresión”, declaró el directivo de la SIP.

Frente a la gravedad de las denuncias, Jornet dijo que la SIP conversará con el relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) , Pedro Vaca, porque el artículo 13 establece expresamente que no se deben utilizar los recursos del Estado, la publicidad oficial o usar a instituciones del como la justicia para presionar a una empresa para obligarla a vender un medio de comunicación.

El directivo de la SIP agregó que en toda América hay sucesos de vulneraciones a la libertad de expresión y no todos se hacen públicos, pero ante la gravedad de la denuncia de Los Tiempos era necesario un pronunciamiento expreso, “para que no se avance por sobre la libertad de prensa en otros países”, dijo Jornet.

El miércoles, la SIP emitió un pronunciamiento en el que expresó su preocupación y alerta sobre la campaña de asfixia económica y presión política que está sufriendo Editorial Canelas.

Según Jornet,, muchos gobiernos en América Latina están ejerciendo presión sobre los medios de comunicación críticos, “no queremos que esto (la asfixia contra Los Tiempos) sea el primer paso de una serie de acciones o que vayan creciendo y se agraven”.

El presidente del directorio de Editorial Canelas, Mauricio Fuentelzas, en el programa Asuntos centrales, ratificó la denuncia de que el Gobierno, a través de un accionista minoritario, veta e interfiere la venta de inmuebles que servirían para aliviar compromisos económicos como pago de sueldos atrasados a los trabajadores de la empresa y otros acreedores.

Jornet considera que, si el Gobierno se inmiscuye en negocios privados de Editorial Canelas para tomar el control de un medio de comunicación, es de suma gravedad y compromete desplegar todos los recursos que sean necesarios para atender esa situación, “por eso, el primer paso es el envío de una misión, no lo descartamos”, aseguró.

Atentados a la libertad de expresión

La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en su artículo 13, señala: “La utilización del poder del Estado y los recursos de la hacienda pública; la concesión de prebendas arancelarias; la asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad y créditos oficiales; el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión entre otros; con el objetivo de presionar y castigar o premiar y privilegiar a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación en función de sus líneas informativas atenta contra la libertad de expresión y deben estar expresamente prohibidas por la ley. Los medios tienen derecho a realizar su labor en forma independiente. Presiones directas o indirectas dirigidas a silenciar la labor informativa de los comunicadores sociales son incompatibles con la libertad de expresión.”