Tres heridos, uno muy grave, en trágica jornada de conflicto cocalero en La Paz

Plácido Cota es el más afectado del conflicto cocalero. Hasta anoche tenía muy pocas posibilidades de vida. La masa explosiva de dinamita estalló en su cuerpo. Hay otros dos heridos y tres detenidos. El Gobierno anuncia investigaciones.

Ivan Alejandro Paredes



Fuente: El Deber

Plácido Cota Huaylluco es la triste expresión de una jornada crítica en el conflicto cocalero en la ciudad de La Paz. Cota Huaylluco es el afiliado de la Asociación Departamental de Productores de la Hoja de Coca (Adepcoca) que sufrió la explosión de dinamita. Los cocaleros anuncian que radicalizarán sus medidas y el Gobierno adelantó que investigará el uso de explosivos en la movilización. Hay tres heridos y tres detenidos.

Un dirigente de Adepcoca dijo anoche que el cocalero había fallecido. EL DEBER ratificó el estado de salud de Cota con la doctora Yael Cazón y al cierre de esta edición, cuando eran las 23.15 el productor de coca seguía con vida.

Cota tiene 30 años y es padre soltero. Vive en la comunidad Las Mercedes de los Yungas de La Paz y llegó a la sede de Gobierno para exigir el cierre del mercado paralelo de la hoja de coca, que es administrado por el bando afín al Movimiento Al Socialismo (MAS). Anoche, el grupo de médicos que lo atendía dijo que Cota tenía un 80% de posibilidades de fallecer.

“Lamentablemente su estado es crítico, estamos haciendo todo lo posible para salvarle la vida, tiene un 80% de posibilidades de morir. Se le amputó un brazo y el abdomen está muy afectado. Su situación es crítica y por ese motivo ingresó directamente a quirófano”, informó la directora del Hospital Arco Iris, Yael Cazón.

“Quien habla es el hermano del accidentado. Por favor búsquenlo a mi papá, se llama Mario Cota y es de la tercera edad, que se comunique con nosotros. Nosotros como familia estamos saliendo recién, también (Plácido) tiene dos hijos, es padre soltero”, exclamó el hermano del herido en grupos de WhatsApp. La familia del afectado llegó ayer por la tarde a La Paz y de inmediato se trasladó al hospital donde atienden a Cota.

La jornada de ayer fue trágica. Adepcoca había determinado un cuarto intermedio en sus movilizaciones por los festejos patrios. Incluso había una luz al fondo del túnel: el Gobierno había llamado al diálogo a los dos bandos de Adepcoca. El orgánico, liderado por Freddy Machicado, decidió no asistir a la negociación argumentando que el bando de Arnold Alanes, afín al MAS, no tiene la intención de cerrar el mercado de coca paralelo. Esa es la principal demanda de Adepcoca.

Surgió el conflicto

Así, la movilización de Adepcoca resurgió y ayer hubo un enfrentamiento con la Policía. En medio del conflicto un cocalero lanzó una dinamita a los uniformados, pero la masa explosiva se quedó en su cuerpo y reventó en plena protesta. Dos compañeros suyos estaban a su lado, pero el estruendo no afectó a sus cuerpos.

Cota agarraba una dinamita y mientras los manifestantes se enfrentaban a la Policía el afectado la lanzó. Sin embargo, el cartucho logró salir, pero la masa explosiva se quedó en su cuerpo, que es lo que estalló y afectó uno de sus brazos y su abdomen.

Los cocaleros huyeron del lugar y nadie se aproximó a auxiliar al manifestante. Poco después, una docena de policías se acercaron al lugar y solamente rodearon al herido y lo cubrieron con plástico, porque empezó a llover en la ciudad de La Paz. Así estuvo por más de una hora, denunciaron los propios cocaleros, quienes dijeron que los uniformados no dejaban acercarse a su compañero herido.

El paciente llegó al Hospital Arco Iris con las vísceras expuestas y el antebrazo mutilado, lo que significa, según explicaciones de mineros, que él tenía en sus manos el cachorro de dinamita. La doctora Cazón dijo que lo único que se puede hacer, en ese caso, es amputar el brazo; pero su verdadero problema es el trauma abdominal.

La Policía Boliviana reportó que tres cocaleros fueron arrestados. Se les acusará de portación de explosivos, dada la gran cantidad de cachorros de dinamita que explotaron a lo largo de la gasificación, que se extendió por más de dos horas en La Paz.

Al respecto, el viceministro de Régimen Interior, Ismael Téllez, denunció que los cocaleros usan la dinamita con clavos para aumentar su daño, además de que amplifican su potencia con ANFO.

“Vamos a identificar a aquellas personas que están haciendo uso de la dinamita y los vamos detenerlos para posteriormente hacerles un proceso”, denunció Téllez.

Sobre el tema, el comandante de la Policía Departamental de La Paz, coronel Ismael Villca, anunció que se investigarán los hechos para individualizar a los responsables de los portadores de dinamita en las movilizaciones.

Mientras, Machicado adelantó que hoy se radicalizarán las medidas de presión en la zona de Villa El Carmen, en la sede de Gobierno. El dirigente cocalero afirmó que llegarán a La Paz más afiliados para sumarse a la movilización.

“La Policía está utilizando balines, nos quieren matar. Tenemos las pruebas. Nosotros vamos a seguir luchando en las calles hasta lograr que ese mercado ilegal se cierre. Sólo estamos pidiendo que se cumpla la ley. La ley es clara, solo aprueba dos mercados de comercialización de la hoja de coca. Uno en Villa Fátima y otro en Sacaba”, cuestionó Machicado.

El sector cocalero exige al Gobierno de Luis Arce el cierre del mercado de coca “ilegal” de Villa El Carmen tomando en cuenta que la Ley General de la Coca establecen como únicos mercados el de Adepcoca, en La Paz, y Sacaba, en Cochabamba.

El mercado paralelo es administrado por la facción de Arnold Alanes, quien es aliado del MAS. El dirigente también se refirió al tema y aseguró que no cerrarán el centro de abasto.

“Nos vamos a defender con todo. Si alguien viene a provocar, no nos hacemos responsables de cualquier suceso que vaya a pasar. Los responsables son los que provocan, quienes quieren tomar por asalto una propiedad privada”, alertó Alanes.

Vecinos del barrio Villa El Carmen pedían anoche diálogo y que los conflictos no crezcan. Varias señoras salían a las puertas de casas con pañuelos blancos ante la vigilia cocalera y policial.