La muerte de niño boliviano en cancha argentina abre debate sobre seguridad

THIAGO MURIÓ EL SÁBADO EN BUENOS AIRES, CUANDO UN ARCO DE FÚTBOL LE CAYÓ EN LA CABEZA.

Fuente: Página Siete / La Paz

La muerte del niño boliviano Thiago Flores, de 11 años, que el 27 de agosto murió en la ciudad de Merlo, en Buenos Aires, cuando el arco de una cancha de fútbol le cayó en la cabeza, abrió el debate en Argentina respecto a la seguridad en los campos deportivos.

La Fiscalía Número 2 del departamento judicial de Morón, en la capital argentina, abrió una investigación para determinar si hubo negligencia o responsabilidad de las autoridades del establecimiento deportivo, administrado por el club Rayo, informó ayer el portal argentino de noticias Infobae.



Imágenes de las cámaras de videovigilancia del club, en el que jugaba el muchacho, muestran cómo Thiago cae con el travesaño del arco que aplasta su cráneo. El niño fue llevado al Hospital Héroes de Malvinas, pero llegó sin vida.

“Thiago estaba jugando con dos de sus primitos y se estaba balanceando en el arco, pero de pronto el travesaño se vino abajo y así cayó a la cabeza de mi niño”, contó su padre Reiner Flores a la red Telefé, cuyos conductores se preguntaron por qué los arcos de ese campo de juego no estaban asegurados con concreto al piso.

Elena, la madre del niño, contó que su hijo era fanático de River Plate y que soñaba con jugar en España y triunfar como su ídolo Lionel Messi. “Mi hijito me decía: ‘Mamá, ya voy a cumplir 12 y pronto voy a ir competir a España’”, relató. Los padres piden investigar qué realmente sucedió esa tarde.

Según medios argentinos, Thiago se colgó dos veces del travesaño de uno de los arcos. En un momento, éste cedió, se cayó y golpeó de lleno al pequeño en la cabeza.

El club El Rayo tomó la decisión de suspender las actividades durante el fin de semana y despidieron al niño a través de su cuenta oficial de Facebook. “Desde la SubComision de Fútbol, acompañamos a la familia de Thiago Flores en este duro y triste momento. Te recordaremos siempre. QEPD 2011-2022”, escribieron en una de las publicaciones.