El Gobierno ve poco probable realizar el Censo en 2023 y recuerda el «fracaso» de Chile

El ministro Sergio Cusicanqui consideró “muy difícil” que la encuesta nacional se desarrolle el siguiente año, «porque eso significaría acortar los plazos de varias actividades, lo que pondría en riesgo la calidad del proceso».
El Gobierno ve poco probable realizar el Censo en 2023 y recuerda el " fracaso" de Chile - El País - Opinión Bolivia
El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui. APG

Fuente: Opinión

 

El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, consideró este miércoles “muy difícil” realizar el Censo de Población y Vivienda en 2023 porque eso significaría acortar los plazos de varias actividades, lo que pondría en riesgo la calidad del proceso.



“Es muy difícil (modificar la fecha). Sería irresponsable de mi parte decir: ‘sí, vamos a mover la fecha’, ¿por qué? porque se puede poner en riesgo la calidad del proceso censal”, afirmó Cusicanqui, quien el martes participó en la instalación de la mesa técnica del Censo por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) con alcaldes del departamento de Santa Cruz y organismos internacionales.

Precisamente, basado en las exposiciones de los expertos Daniel Allende, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), y Carolina Cavada, del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), Cusicanqui mencionó que naciones como Guatemala y Chile, que decidieron “acortar los tiempos, tomar atajos” en sus operativos censales, “presentaron problemas”.

Citó el caso puntual de Chile, que, bajo el mando de Sebastián Piñera declaró fallido su proceso censal de 2012 porque “omitió al menos al 9% de la población” y presentó “serios problemas”, según una publicación de la BBC Mundo.

“El fracaso del mejor censo en la historia de Chile”, tituló el medio británico, el 3 de agosto de 2013, en cuyo artículo incluyó la recomendación de una Comisión Externa Revisora que propuso repetir el proceso censal en 2015, que al final se lo hizo en 2017.

Ese es uno de los argumentos que el Ejecutivo sostiene para mantener el calendario de actividades del INE y para continuar con los preparativos del proceso censal para el primer semestre de 2024.

El calendario de actividades incluye, por ejemplo, la Actualización Cartográfica Estadística (ACE), que es una de las tareas principales para llevar adelante el Censo de Población y Vivienda y que debe llegar a todas las viviendas del país para dar paso, luego, a la encuesta nacional.

El Ministro dijo que más “allá de las voluntades de adelantar o retrasar” el operativo censal “se debe garantizar que este proceso sea de calidad” y que sus resultados no sean objeto de cuestionamientos o se los ponga en duda.

Recordó que antes de la reunión del Consejo Nacional de Autonomías (CNA), del 12 de julio de este año, hubo varias observaciones al trabajo del INE para el Censo y que, en ese espacio, al que no acudió el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se escuchó sugerencias en torno a incluir a más sectores en los preparativos.

Así fue que los municipios y las universidades se sumaron a la labor precensal y por ello se acordó reprogramar el operativo para el primer semestre de 2024, escuchando las recomendaciones de los organismos internacionales.

En declaraciones a Fama, Poder y Ganas, el Ministro también lamentó la ausencia de Camacho y del rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), Vicente Cuellar, en la mesa técnica desarrollada ayer.

Dijo que ese era el mejor espacio para hacer conocer su propuesta de que el Censo se realice en 2023. También criticó que en lugar de optar por esta mesa de diálogo, la dirigencia del Comité Interinstitucional escoja preparar el paro indefinido, que se iniciaría el 22 de octubre.

Cusicanqui advirtió que esa medida “afectará a la mayoría de la población cruceña y boliviana” y pondrá en riego “toda la reconstrucción de la economía boliviana”.

“Hemos demostrado que el diálogo es el mejor camino para resolver los problemas”, recordó, y dijo que espera que “no se llegue” al extremo de paralizar otra vez al departamento cruceño.