Gobierno en su ardid de construir una trama corrupta en contra del Cabildo

Estamos saliendo de un masivo cabildo en la ciudad de Santa Cruz, donde la población de una manera desprendida (sin ningún tipo de motivación monetaria o ficha de asistencia de parte del empleador público masista o ucesista) asistió y apoyó la moción de que el Censo se tiene que realizar el año 2023 y no el año 2024 como quiere el gobierno con el único fin de continuar saboteando la democracia e intentar mantener el poder de manera indefinida. “21” el número emblemático que enloquece a los masistas, se ha convertido en días para que el gobierno convoque la ejecución del Censo el 2023, caso contrario, Bolivia entrará en un proceso de paralización de actividades gracias al paro indefinido que la capital económica del país hará desde el día 22 de octubre.  

El deseo incontrolable del gobierno para postergar el Censo, delata simplemente la construcción de una trama corrupta utilizando ocasionalmente esta “Política de Estado” que determinará a través de la actividad censal, la realidad de país y sobre todo la situación social de todos los ciudadanos, regiones, departamentos. ¿Cuántos somos? ¿En qué estado de pobreza viven sus ciudadanos? ¿Cuál es el departamento más poblado? ¿Cuál es el municipio que concentra mayor población? ¿Cuáles son los departamentos que han sufrido mayor extracción de pobladores? ¿Cuál es la condición educativa de cada ciudadano? ¿En qué condiciones vive cada ciudadano en el país? ¿Se cuenta con servicios básicos en toda Bolivia? ¿Cuál es la población en condición de ejercer el voto en unas elecciones? ¿Cómo afectó la pandemia a las familias bolivianas? ¿Cuál es el promedio del núcleo familiar en cada uno de los hogares bolivianos? Etc. Son algunas de las preguntas que tendrán respuesta luego de este proceso.



Es tan importante este estudio, que por eso se lo tiene catalogado como “Política de Estado” no solo en nuestro país sino en todos. La importancia que tiene el CENSO pasa por lo político obligatoriamente, donde los representantes de cada una de las regiones tienen que consensuar y velar para que el trabajo a realizar y los resultados, arrojen una realidad que les sirva para desarrollar sus “POLÍTICAS PÚBLICAS LOCALES”. Luego se tendría que aterrizar en lo social para luego finalizar en la parte técnica, para tener una buena estrategia de ejecución en campo y la captación de datos de una manera eficiente para su posterior lectura, análisis y socialización de los resultados. ¿Simple verdad?

Pero como mencionaba en mi artículo anterior, el MAS tiene en su genética, la práctica social de la corrupción que atraviesa distintos ámbitos y se inserta en tramas de relaciones. Sin embargo, estas tramas operan de forma diferente en lo que concierne en las distintas clases sociales que este gobierno y el de Evo lograron instituir.

Podemos certificar, que la mayoría de la clase política en el país con poder de decisión en sus regiones, llámense gobernadores y alcaldes, han sido presa fácil de las tramas corruptas ligadas principalmente a las instituciones del Estado que son controladas y centralizadas por el gobierno actual. Estas autoridades, vendieron el apoyo a la postergación del CENSO a cambio de coimas, llamadas así en esta situación, para conseguir mayores recursos para sus regiones y consolidar proyectos que les pueda beneficiar algún rédito político local. Sin que dejemos de lado la sugestiva bonificación personal que tendrá cada uno de ellos, cuando este dinero se convierta en alguna licitación de servicios o licitaciones donde puedan cobrar su famosa comisión.

Mientras tanto, los famosos interculturales, las bartolinas, la Central Obrera, los campesinos, las organizaciones sociales y todos aquellos que apoyan al gobierno por intercambio de favores, llámense estos: pegas, contratos, obras pequeñas, comestibles, tierras fiscales, etc. O sea, son quienes hacen prácticas corruptas ocasionales. Claro ejemplo es la del diputado Cuéllar, que, por recibir elogios y algún beneficio personal, denota públicamente su ignorancia e idiotez al querer afirmar que en el Cristo solo había 5,000 personas y no así un millón y medio (1,500,000) de ciudadanos.

Estas prácticas corruptas de este tipo de gente, suelen ser aisladas, empiezan y terminan en corto tiempo y dependen de las circunstancias. Hoy es el Censo, mañana será intentar boicotear el paro indefinido y así sucesivamente.

Asimismo, encontramos algunas situaciones de la clase trabajadora que generan tramas ligadas a las instituciones del Estado. Estas prácticas se relacionan con el pago de una comisión o el intercambio de favores para conseguir un plan social o mercadería y arreglos entre las empresas y los sindicatos para beneficio de los sindicalistas, y forman parte de una red o cadena que incorpora actores en situaciones asimétricas de poder, reproduciéndose en el tiempo y estructurando un tipo de práctica política, como ejemplos: La del Secretario de la COB que se mantiene en el cargo varias gestiones, o, la de los representantes de estudiantes universitario llamados dinosaurios o de otros sectores, quienes son llamados a partir del viernes 30 a intentar disuadir y amenazar a la población.

Lo relacionado a la clase trabajadora, estas tramas corruptas institucionales que aparecen, son las denominadas prácticas clientelares descritas en el ámbito político, y que a muchos de los políticos les gusta mencionar, para denigrar al adversario y quitarle credibilidad. Estas tramas permiten la supervivencia de las personas que están en situaciones críticas, evitando la desafiliación social; por lo tanto, son personas que tienen la capacidad de liderazgo, la picardía política de acomodarse con quien sea y vivir cómodamente como el dirigente Borda de Y P F B que lo viene haciendo más de 20 años en Santa Cruz.

En nuestra pequeña sociedad de 12 millones de habitantes (que no es lo que sabemos por falta de CENSO), la necesidad de reconocimiento social lleva a que mucha gente conocida defina su identidad de acuerdo con el trabajo y con los recursos intelectuales y culturales con los que cuenta. De ese modo, ese capital social es fundamental para manejarse de una manera inteligente y que le facilitará la movilidad en el espacio social, frente al desempleo y el trabajo que se otorga a un amigo, a un conocido o a un familiar. No vale la pena ahondar en este tema, ya que seguramente muchos de los lectores estarán relacionando nombres y personas amigas que se beneficiaron de esta práctica y lograron ascender económicamente un escaño, pero no así socialmente, ya que el camba y el colla, siguen siendo lo mismo ante nuestras miradas.

Mientras tanto, la corrupción masista es un entramado de relaciones sociales y significados culturales. Ellos aluden a la corrupción ya no como un hecho que ocurre en la esfera del poder y que involucra a la élite político–económica, sino como algo que también sucede a menudo en las instituciones privadas. La corrupción en Bolivia en los últimos 16 años, se ha caracterizado por gobiernos autoritarios en un país democrático (ni Jeanine Añez se apartó de esta característica), con un fuerte rasgo personalista en la figura presidencial (como sucedió con Evo y actualmente sucede con Arce Catacora) a quienes no les importa la consolidación partidaria, que les ha y viene generando una crisis de legitimidad, y, lo que es peor, este rasgo tan peligroso genera el uso discrecional del poder facilitado por la ausencia de controles efectivos sobre la figura del presidente.

Ahora bien, lo interesante a partir del 30 de septiembre, día que se concentró la mayor cantidad de gente en un solo lugar en Bolivia (medido por m2 en su carga posible de humanos desde el aire) que sumo más de un millón y medio de ciudadanos (1,500,000 ciudadanos) alrededor del Cristo en la ciudad de Santa Cruz. Los deja a los masistas, a la cabeza del presidente Arce Catacora, en la imperiosa necesidad de construir una trama corrupta para contrarrestar el efecto histórico del cabildo efectuado.

Quieran o no, los bolivianos han sido testigos a través de las tomas de los distintos medios de prensa y redes sociales, de que la mayoría en el país son contrarios al autoritarismo que el presidente quiere implantar como forma de gobernar. Han sido testigos que más de un 15 % de la población adulta actual (según falsas estadísticas del INE) a nivel nacional, estuvo de manera presencial sin ningún tipo de dadivas como lo hace el gobierno con el dinero del narcotráfico pidiendo que el Censo se realice el 2023. Vamos más allá, casi un 25 % del padrón electoral le pide al gobierno de que esta “Política de Estado”  se ejecute el 2023. Se advirtió que casi un 70 % de la población de la ciudad de Santa Cruz estuvo presente y que el acto fue completamente cívico sin la presencia de líderes políticos en la testera.

El construir una trama corrupta más que seguro le va a generar incontables problemas a los del gobierno, y, este es el desafío que Arce Catacora les encomendó a sus perros fieles, diré acólitos mitómanos cercanos a él. Pero lo más peligroso, es que pueden convertirse en impulsores de un enfrentamiento de proporciones entre quienes están emputados con la corrupción y aquellos que tienen derecho a contar con mayores oportunidades en relación a mejorar sus condiciones de vida, sin depender del abuso de poder de un “Clan mafioso llamado MAS”.

El robo de recursos del Estado sin control; el uso y abuso de los recursos públicos sin ningún tipo de control; el alto grado de nepotismo en las empresas del Estado; el manejo de las empresas públicas como si fueran propias; el alto enriquecimiento ilícito de las autoridades gracias a las coimas recibidas; la ausencia de valores y principios en la educación y en la convivencia nacional; el manejo criminal y déspota de parte de las logias en las cooperativas y en el poder local; políticos que traicionan a su pueblo y viven únicamente para el negociado que su poder les concede… Es lo que se debe exterminar. Porque acabar con unos y dejar a los otros, es darles oportunidad que la podredumbre continúe y recobre fuerzas.

El Censo 2023, el cabildo realizado, la demostración de convocatoria que se tuvo, no le sirve al gobierno. Ya que ellos están tramando discursos para contrarrestar esta demostración de fuerza y acciones que sobrepasan lo legal por tener a una justicia corrupta como arma de disuasión.

A los únicos que nos sirve el acto histórico celebrado, es a nosotros que estuvimos presentes. Sabemos que contamos con un ejército de hombres y mujeres listos para defender sus derechos, en las calles, en el campo, en el debate, pero, sobre todo en nuestro departamento digno. Lo bueno se tiene que contagiar, adelante Bolivia, defiende tus derechos y no dejes que simples alcaldes corruptos vendidos o gobernadores alcahuetes, decidan por ustedes… Es hora que te impongas ante el poder autoritario,

¡VIVA SANTA CRUZ!! ¡VIVA BOLIVIA!!

 

Alberto De Oliva Maya