¡Qué pueblo bello, carajo!

Bolivia y sus contradicciones políticas a través de sus liderazgos débiles que representan a un pueblo sediento de estabilidad, de paz, de unidad, de desarrollo y de progreso. Es lo que resume lo que viene ocurriendo.

La diferencia entre saber y creer que se sabe, es lo que pretenden hacernos ver las autoridades representantes del gobierno, ante la difícil misión que tienen, de no querer realizar el CENSO el año 2023, que es una POLÍTICA DE ESTADO, para que los bolivianos no descubramos los secretos que existen en las falsas estadísticas del INE y que demostraría el fraude gigantesco en el padrón electoral manipulado en la gestión presidencial de Evo Morales.



La pregunta que resalta en estos días es: ¿Por qué algunos gobernadores y alcaldes pueden ver lo falso como verdadero? Los sesgos, falacias y otros desvíos cognitivos, es el diario vivir del gobierno para acechar a los ciudadanos y a estos gobernantes locales. Y es cuando nos damos cuenta, que los ciudadanos, de a pie, viven en un estado de permanente alerta, para no caer con facilidad en este peligroso equívoco. Así nos lo demuestran las calles de Santa Cruz en pleno paro indefinido que los ciudadanos cruceños en un cabildo de más de un millón y medio de personas decidieron realizar.

Santa Cruz ya no se hace preguntas que los bolivianos de los otros 8 departamentos se las hace. Los cruceños, si bien prosperaron en el plano productivo, económico, social y cultural, también ya muestran un gran sentido común, que da por probadas muchas de las creencias relacionadas respecto al ser humano que vive, llega y se esfuerza para ser competitivo en esta tierra de oportunidades, y eso les permite transitar por la vida con una seguridad que tranquiliza, aunque no se tenga los fundamentos legales, la seguridad jurídica, una justicia independiente y un gobierno que aliente las inversiones. Esto le duele en el alma a Evo Morales, que se pregunta: ¿de qué manera se financia el pueblo de las Pititas? Cuando no es el narcotráfico el que participa, peor aún sus narcos dólares.

Abundan las investigaciones que demuestran que existen regiones y personas resignadas, que creen saber cómo funciona un sistema de gobierno socialista, tal como creen saber cómo funciona un lavarropas o la cisterna de un inodoro, pero cuando se les pide que lo expliquen no pueden hacerlo. O sea, creen en las falsedades de manera sincera sin haberse preguntado jamás y nunca haber recibido la respuesta correcta. Porque lo único que recibieron, fueron prebendas o trabajos millonarios, como Borda en Y P F B. Más que seguro, estos obedientes, se formulan ciertas interrogantes acerca de cosas que lucen obvias y autoevidentes, que no los puede sacar del sueño narcótico de su zona de confort. Es una experiencia amenazante, dolorosa y real que viven todos los países y las personas adoctrinadas donde el Socialismo del Siglo XXI se instauró.

En el último y fracasado diálogo que se llevó a cabo el fin de semana pasado, entre emisarios de un cobarde presidente y el Comité Interinstitucional, con resultados que todos conocemos, la reflexión se adueñó de muchos bolivianos, muchos de ellos masistas donde su propio proceso mental es infrecuente.

El resultado aclaró varias cosas, muchas de ellas, que los cruceños creían no tener dudas, pero de las que no se tienen pruebas aún. La meta del entendimiento es la base del escepticismo saludable y táctico. Y este pensamiento, que es una forma de “higiene mental” reflexiva que protege de las falsas creencias y de las prácticas infundadas, llevó a toda la población cruceña a continuar en sus rotondas con mayor fuerza, demostrando una verdadera e histórica protesta pacífica, que ya es reconocida a nivel mundial. Que más de dos millones de personas demuestren sus convicciones sin las acostumbradas protestas de enfrentamiento, es digno de mostrarse y es lo que más les lastima a los del gobierno autoritario. ¡Qué pueblo bello carajo!

Lo que es una certeza, es que los del gobierno, tienen una tendencia a buscar y encontrar patrones e improvisar teorías y narraciones. Al intentar dar sentido a esas falsas teorías, el pueblo inteligente o con inteligencia artificial, busca la información que las confirme. Todo lo que sea ambiguo, el pueblo lo interpreta y desecha lo que no encaja, mientras que los del gobierno intentan esconder lo obvio en una zona de penumbra política. De ese modo construyen una falsa sensación de conocimiento y seguridad que hace molestar y enojar al pueblo.

La forma más sofisticada que se ha descubierto para hacerle frente a las despiadadas y ridículas formas de gobernar de Arce Catacora, que en su momento también las aplico Morales, es la protesta callejera. Es la verdadera expresión de un pensamiento crítico colectivo, que enerva la ignorancia de los partidarios masistas que están acostumbrados a recibir y vender su conciencia por migajas.

Santa Cruz, como lo dio a entender el gobernador Camacho (en una concentración de seguimiento del paro realizado en el Cristo Redentor, que de manera desprendida tuvo mucho más convocatoria que aquel llamado “Cabildo de Funcionarios Públicos” que realizó el MAS en el Chiriguano) decía con otras palabras: “Tiene tanta capacidad de producir y alimentar al país, tiene tanta plata que es envidia de los gobernantes, que también tiene la capacidad de parar cuantas veces quiere, siempre y cuando sus derechos ciudadanos se vean afectados” . Un discurso que caló hondo en el masismo y en el orgullo cruceño, ya que es una realidad de que en este departamento su consigna es progresar, desarrollar y estar a la vanguardia económica del país, quieran o no los partidarios del centralismo.

Este pequeño detalle discursivo sintetiza las creencias cruceñas. Deja claro, que el pueblo puso en duda lo que el gobierno quiso hacerlo indudable, y haber cuestionado lo que ellos imaginaban incuestionable, desnudó las bases endebles sobre las que suelen transitar las propias creencias gubernamentales.

Sobran los motivos por los cuales los masistas pueden ver lo falso como verdadero. Una personalidad al culto del odio, llena de sesgos, falacias y otros desvíos cognitivos, los convierten de manera vergonzosa en ciudadanos subordinados. La diferencia con los cruceños (todos aquellos que viven, aman y defienden esta tierra) es que hace muchos años ya dejaron esa sumisión y se definen como ciudadanos con “opinión justificable” mediante pruebas. La certidumbre definitiva es el territorio del fundamento, no el del supuesto arte de la política.

Para que la tengan clara los masistas, el pensar y actuar críticamente del cruceño, es una puesta en acción de un modo de reflexionar acerca de lo que intuitivamente consideramos una “verdad indiscutible”. Es un despliegue sistemático y pormenorizado de un razonamiento que reclama sus derechos, desarticula paso a paso la historia de una afirmación falsa del gobierno masista, que pocos, en los otros departamentos, se animan a poner en duda. Pone al sentido común en alerta y al gobierno bajo permanente sospecha.

“Lo corriente en el hombre es la tendencia a creer verdadero cuanto le reporta alguna utilidad. Por eso, hay tantos hombres capaces de comulgar con las ruedas del molino”. Decía Antonio Machado, en la obra “Juan de Mairena”