Embarazada, Ubaldina Ch. (33) se debate entre la vida y la muerte en una sala del hospital Materno Infantil Germán Urquidi de Cochabamba. Fue golpeada y apuñalada por su pareja.

El hombre la dejó en una zanja donde estuvo tres días y cuatro noches. A pesar de su estado de inconsciencia, ella y el bebé que lleva en el vientre sobrevivieron.

Cansada de sufrir violencia física y psicológica, a finales de septiembre, Ubaldina decidió alejarse de Donato Aguilar, quien a pesar de la decisión que tomó la mujer la buscaba de forma insistente.

De acuerdo con la información del Observatorio Voces Libres, el 2 de octubre el hombre llamó al celular de la víctima, quien accedió a encontrarse con él y desde ese día, ella no retornó a la casa de su padre, donde se refugió junto a sus tres hijos de 16, 12 y 4 años de edad.

Luego del hecho, Aguilar confesó a varios de sus amigos y allegados que había matado a su pareja y que la había dejado en una zanja, y luego huyó. La Policía activó operativos para capturarlo.

“Lo que ha ocurrido con esta mujer es una dolorosa tragedia que nos indigna; este hombre tenía la intención de matar. Confesó su delito ante varias personas y actuó con crueldad, con saña. Estamos atentos a que la Policía lo encuentre para llevarlo a juicio, conforme a ley”, señaló a la prensa la abogada de Voces Libres Mercedes Cortez.

Con los datos que había proporcionado el agresor, familiares y vecinos de la víctima emprendieron la búsqueda y luego de cuatro días, el 7 de octubre, la hallaron con vida, pero inconsciente.

Luego, la mujer fue trasladada al hospital Viedma de Cochabamba, donde fue atendida durante una semana. El 14 de octubre, Ubaldina fue derivada al Materno Infantil Germán Urquidi.

Según el informe médico, la víctima tiene seis meses de gestación y tiene un traumatismo craneoencefálico severo.

“El equipo de Neurocirugía vio por conveniente no operar los hematomas del cerebro. El servicio realizó pruebas y la paciente tiene un Glasgow 7/15”, explicó el director del nosocomio, Antonio Pardo.

Es decir, la mujer responde a estímulos dolorosos, pero no está despierta; permanece en un estado de coma.

Pardo informó que la salud del bebé es estable y que se le hizo ecografías Doppler y se midió su oxigenación.

“Muchas pacientes en estado de coma han logrado llevar el embarazo hasta su culminación, sin problemas”, explicó el galeno.

Sin embargo, consideró un error el pedido de los familiares de Ubaldina de llevársela del hospital y señaló que el embarazo no debe ser interrumpido.

Los médicos ven la posibilidad de practicarle a Ubaldina una cesárea cuando se cumplan los ocho meses de gestación, hasta que los pulmones del bebé estén maduros.

Cuando la víctima llegó al hospital Viedma tenía, además, dos cortes en el pecho, causados por las puñaladas que le propinó el agresor por lo que fue necesario efectuarle una traqueotomía, para que pueda respirar.