El Gobierno postergó censo 2022 por cálculo político, según expertos

Analistas sostienen que se busca evitar el sinceramiento del padrón electoral de Bolivia, redefinición de circunscripciones electorales, pacto fiscal, entre otros

  • Brigadas del Instituto Nacional de Estadística (INE) recolectan datos. | Carlos López
Fuente: Los Tiempos

Un cálculo político determinó que el Gobierno decida postergar el censo de población y vivienda para 2024, pese a que autoridades nacionales aseguraron que la consulta nacional estaba lista para noviembre de 2022. Analistas sostienen que se busca evitar el sinceramiento del padrón electoral, redefinición de circunscripciones electorales, pacto fiscal, entre otros,

El 21 de julio de 2021, el presidente Luis Arce, a través de su cuenta de Twitter, escribía: “Hoy en Gabinete aprobamos el decreto supremo que declara prioridad nacional el Censo de Población y Vivienda 2022. Nuestro Gobierno, como comprometió, garantiza el financiamiento y respaldo institucional para realizar el Censo Nacional en noviembre de 2022”.



De acuerdo con analistas, tras lanzar el decreto, el gobernante empezó de a poco a sentar las bases para postergar la consulta ciudadana, para evitar que se confronte el padrón electoral con el número de personas habilitadas para votar, además de redistribuir escaños, recursos económicos.

“Hay dos motivaciones: uno, que no se analice la validez del padrón electoral y, por otro lado, la nueva configuración de circunscripciones electorales. Pero además hay un tercer elemento: el Gobierno no quiere pacto fiscal”, señaló el economista y exdirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) Lucio Gonzáles Alanes.

De acuerdo con Gonzáles, el presidente Arce promulgó la normativa para 2022 porque no se dio cuenta del “padrón inflado de 1,5 millones de habitantes”, es decir, que iba a develar un desfase entre lo real y lo que dice el padrón.

Para este año

En marzo de este año, el entonces director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia, garantizó la realización del registro nacional el 16 de noviembre de 2022, al sostener que “existen todas las condiciones técnicas y financieras, se planteó una metodología, se elaboraron los materiales de capacitación y se desarrolló el software para la actualización cartográfica”.

En abril de 2022, la entonces ministra de Planificación, Gabriela Mendoza, informó que se garantizaba el financiamiento externo para el censo 2022.

Agregó que el cronograma avanzaba y que incluso “la actualización cartográfica también tiene un avance importante, pues el 96 por ciento de los Gobiernos autónomos municipales remitieron los formularios con información crucial. A partir de esta recopilación, se trabajará en la segmentación cartográfica del país para que se garantice la llegada a todas las viviendas y unidades familiares”.

Luego de esta información, se dieron las renuncias del Director del INE y de la Ministra de Planificación.

Pese a estos aspectos, en junio, el actual titular de Planificación, Sergio Cusicanqui, compareció ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), oportunidad en que ratificó y garantizó la realización del censo en noviembre de este año.

“En el tema de la boleta censal, se tiene un avance prácticamente del 98 por ciento y se espera que en los siguientes días también se pueda terminar, se realizarán las pruebas cognitivas; ya se ha realizado una prueba cognitiva preliminar en abril, se tiene previsto realizar otras pruebas cognitivas y también realizar la prueba piloto de la boleta censal en julio”, dijo en conferencia de prensa.

Cambio de rumbo

El 12 de julio de este año, el Consejo Nacional de Autonomías, de manera sorpresiva, pidió la postergación del censo hasta mayo o junio de 2024. Pero varios participantes del cónclave denunciaron que la fecha fue impuesta por el gobernante.

Argumentos del Gobierno para postergar el censo

El presidente Luis Arce y ministros de Gobierno, junto al Consejo Nacional de Autonomías, decidieron postergar el censo por una serie de argumentos.

Entre éstos se identificó el “hermetismo en la información” desde el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Otro aspecto se relaciona con la demora en la actualización cartográfica.

En mayo pasado se tenía un avance de sólo el 17 por ciento por el trabajo de mesa de los municipios.

Otra de las razones fue la falta de dispositivos móviles.

El viceministro Álvaro Ruiz reveló en su momento que, por los efectos de la pandemia y la guerra en Ucrania, hubo un alza de los precios en el mercado.

La falta de presentación de la boleta censal, pese a que el director del INE, Humberto Arandia, aseguró que ésta estaba concluida. Sin embargo, semanas después hubo peticiones para añadir preguntas y comenzó el trabajo por comisiones.

También se detectó escasa coordinación. Los municipios fueron los más interesados en participar en las etapas del proceso censal.

En junio se procedió con el cambio de autoridades, hubo crisis institucional.

También se contempla en la aprobación del presupuesto.

Otro de los factores fue el posible incremento de coronavirus.

Además se consideró el clima, pues la temporada de lluvias es en noviembre.

Los censos en Bolivia 

Los censos, que estrictamente abordaron cuestiones de población y vivienda, se realizaron en Bolivia en 1976, 1992, 2001 y 2012, aunque antes también hubo algunas consultas que fueron recuentos de habitantes con algunos datos sobre la naturaleza económica y social, según el INE.

El censo es considerado fundamental porque determinará aspectos como la redistribución de recursos a gobernaciones y municipios, además del margen de representación política en el Parlamento de cara a los comicios de 2025, según han manifestado algunos representantes de la oposición. El censo de 2012, que es el más reciente, tuvo un costo de unos 55 millones de dólares.