Una bebé fue hospitalizada y un periodista resultó herido en la mano por la gasificación policial

La bebé fue internada en un hospital por los efectos de la gasificación. Los uniformados antidisturbios dispararon al cuerpo de un periodista

Leonardo Gil
Gustavo Jiménez Gonzales

Santa Cruz.- La actuación policial en los enfrentamientos del Plan 3.000 que se iniciaron la noche del miércoles dejaron a una bebé afectada por la intensa gasificación y a un periodista fue lesionado por una granada de gas disparada directamente contra su cuerpo.

Una mujer desesperada llorando por su hija y a un costado una cuna, fue la imagen de un video que se viralizó la noche del miércoles en las redes sociales.



De acuerdo al relato de la mujer, la Policía disparó una granada de gas contra la cuna del bebé, que quedó muy afectado por este hecho. “Ella estaba durmiendo, cómo van a hacer eso. Es una bebé de once meses”, se escuchaba a una mujer.

En redes sociales se difundió el rumor de que la menor de edad había fallecido. Un equipo de prensa de UNITEL se movilizó rápidamente para verificar lo denunciado, descartando que haya víctimas fatales.

La bebé quedó afectada por los gases lacrimógenos. En principio fue trasladada a su hogar donde fue auxiliada por unos paramédicos y posteriormente fue trasladada hasta un hospital del Plan 3.000, donde recibe atención médica.

El diagnóstico preliminar que dieron los médicos es que se encuentra estable y recibirá atención médica, mientras se mantiene en observación.

PERIODISTA AGREDIDO

En el enfrentamiento, un periodista de UNITEL que estaba realizando la cobertura noticiosa del bebé, resultó también afectado por la actuación policial.

$!Tras recibir el impacto de una granada de gas, el periodista reclama a los policías

Uniformados antidisturbios dispararon directamente contra el cuerpo del comunicador cuando se encontraba registrando el enfrentamiento entre el bando que se opone al paro indefinido y quienes exigen Censo el 2023.

Cuando el periodista encendió las luces de su cámara para que los agentes tengan cuidado, en su lugar, lo que hicieron los uniformados fue lanzar su gas.

El impacto de la granada de gas reventó uno de los dedos del periodista y dañó su teléfono, una de sus herramientas de trabajo. El comunicador recibió atención médica y está fuera de peligro; sin embargo, la actuación policial nuevamente es cuestionada.