Dina Boluarte ante la OEA: «¿Qué salida plantean frente a la crisis en Perú?»

En su intervención, la presidenta de Perú alternó elogios a los principios de la OEA con reclamos a «algunos» de sus homólogos.

Foto de archivo de Dina Boluarte Foto de archivo

Fuente: dw.com



«¿Qué salida plantean frente a la crisis en el Perú?», preguntó este miércoles (25.01.2023) la presidenta Dina Boluarte ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), insistiendo en que la «única posible» es la celebración de «elecciones libres».

«No voy a rendirme ante grupos autoritarios que quieren imponer salidas que no forman parte de nuestro ordenamiento constitucional ni de la tradición democrática», afirmó Boluarte en una intervención virtual ante el Consejo Permanente de la OEA.

Entre tanto, en Perú continúan las protestas para pedir su dimisión. Las manifestaciones, en las que han muerto más de 60 personas desde diciembre de 2022, se desataron tras la destitución y detención del expresidente izquierdista Pedro Castillo el 7 de diciembre, cuando intentó disolver el Parlamento -controlado por la derecha- que estaba a punto de sacarlo del poder por presunta corrupción.

El continente americano condenó sin ambages el intento de ruptura del orden constitucional pero algunos países como Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia o Chile critican la reacción de las autoridades peruanas contra las protestas, algo que Lima considera injerencia.

La reacción de Boluarte ante discursos en la CELAC

En la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), clausurada el 24 de enero en Buenos Aires, el presidente chileno, Gabriel Boric, dijo: «No podemos ser indiferentes cuando hoy día, en nuestra hermana república del Perú con el Gobierno bajo el mando de Dina Boluarte, personas que salen a marchar para reclamar lo que consideran justo terminan baleadas por quien debiera defenderlas».

Unas declaraciones que han escocido a la presidenta peruana, que ha alternado los elogios a los principios de la OEA con la defensa de la independencia de su país, que «tiene derecho a tejer su propia historia».

«He escuchado con atención las intervenciones de mis colegas en la CELAC, les agradezco las muestras de preocupación y solidaridad con el Perú, con los peruanos, con las víctimas de la violencia, pero quiero también preguntar a algunos de mis colegas ¿qué salida están planteando frente a la crisis en el Perú? ¿La salida de la violencia o la salida de la paz y la democracia?», reaccionó ante la OEA.

«He solicitado al congreso aprobar lo antes posible el adelanto de las elecciones y espero sinceramente que los países amigos de la región apoyen la única salida posible a la crisis que es a la vez pacífica, constitucional y consistente con la tradición de la OEA y de la región», sostuvo.

En su opinión, la crisis política «puede transitar por el derrotero de la violencia, la muerte y la destrucción o puede resolverse en paz, en diálogo y en democracia de la manera que la OEA y nuestra región han privilegiado siempre a través de elecciones libres (…) sin injerencias ni violencia».

Perú ve «con suma preocupación que en la región se vienen produciendo una serie de sucesos promovidos por movimientos autoritarios de diversa índole que buscan asediar a los procesos políticos constitucionales democráticos», insistió la presidenta sin mencionar cuáles.

Boluarte, que el martes propuso una tregua nacional, por ahora sin éxito, tendió la mano a los pueblos indígenas, que se consideran marginados y forman parte de los colectivos que se echaron a las calles. A su Gobierno, aseguró, «le duelen» las «irreparables pérdidas de vidas (que) no pueden quedar impunes». La justicia sigue su curso y depurará responsabilidades determinando si se han cometido excesos en el uso de la fuerza, prometió.

No obstante, también recordó los destrozos: «Los bloqueos y los actos de violencia han generado pérdidas por más de dos millones de soles (0,5 millones de dólares) en el país sin contar los daños a las infraestructuras que aproximadamente llegan a los 3.000 millones» (774 millones de dólares).

ama (afp, efe, reuters)