Fuente: https://www.marca.com
Laia Sanz lo veía todo muy negro ayer cuando llegaba a la asistencia de dos horas prevista para la etapa semi-maratón. Había sido 22ª y, aún así, estaba frustrada porque pensaba que un problema en el diferencial podría incluso acabar con su carrera.
Solventó bien la semi-maratón
Por suerte, al final no era un contratiempo tan serio, sino que se pudo solucionar con electrónica y la catalana hoy ha podido volver a repetir una sensacional actuación: vigesimotercera en la etapa. Eso sí, no ha tenido una jornada libre de conflictos.
«Hoy ha sido un día duro. Estábamos sin autohinchado y un pinchazo al principio nos ha hecho ir con cuidado, aunque también hemos tenido un problema de potencia. Pero hemos llegado al día de descanso y ahora podremos rehacer el coche después del accidente», explicaba Sanz al término de la octava etapa del Dakar.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Sensaciones encontradas
Las sensaciones de la piloto del Astara Team eran contradictorias ya que por un lado ha demostrado su velocidad en algunos parciales (incluso en el top 10 cuando salía una etapa complicada) y por el otro, no ha podido redondear una etapa perfecta: «Estoy cogiendo experiencia y lo más importante es que creo que puedo ser mucho más rápida. Hacemos un buen equipo con Maurizio, que está haciendo un buen trabajo y espero que la segunda semana podamos demostrar nuestro verdadero ritmo y tener al menos una semana limpia».
Espero que en la segunda semana podamos demostrar nuestro verdadero ritmo
Sanz quiere dejar atrás esta primera mitad del Dakar que ha sido un suplicio para ella, con un gran accidente y averías que le tienen a más de 16 horas en la general, y lejos del top 20: «La primera semana ha sido muy dura para mi, casi todos los días hemos tenido algún problema, Tuvimos un gran vuelco porque algo del coche se rompió. Ha sido un poco frustrante. Un día íbamos octavos y tuvimos un problema, al otro día otro… y así».

