Perfeccionamiento de la cirugía de tumores cerebrales (Glioblastoma) mediante el uso de fluorescencia intraoperatoria

 

El glioblastoma (GBM) es el tumor cerebral más agresivo en el adulto, con una tasa de supervivencia de 26 a 33% a dos años en pacientes no intervenidos. La erradicación máxima y segura del tumor juega un papel crucial en la mejora de la esperanza de vida.

Como neurocirujanos tenemos el desafío de delimitar el tejido cerebral normal del tejido tumoral para lograr su máxima extirpación sin dañar el cerebro sano.



En días pasados he tenido nuevamente la oportunidad de operar una paciente con GBM centrándome en la imagen guiada por fluorescencia (FGS) que proporciona el microscopio neuroquirúrgico Leica que dispone de un filtro especial (FL 560) permitiendo resaltar la Fluoresceína, substancia colorante hidrosoluble de color amarilla que produce un color fluorescente verde intenso cuando se expone a la luz.

EL tumor (GBM) capta extraordinariamente la fluoresceína que se inyecta por vía endovenosa, ingresando en la masa tumoral tornándola de color amarillo-verdoso brillante, siendo así fácilmente reconocible, lo que garantiza que la extracción del tumor sea lo más completa posible. Para este cometido se usa además un Aspirador Ultrasónico que emite un sonido mayor a 35.000 dB (decibeles) que tiene la capacidad de pulverizar y aspirar el tumor al mismo tiempo.

Las diferentes series operadas con fluoresceína muestran una ventaja porcentual importante en el alcance de la erradicación del tejido tumoral, que alcanza casi el 95% versus 70% en series sin fluoresceína.

En general en el postoperatorio, los pacientes no presentan déficit neurológico en vista de haber respetado el tejido cerebral sano.

Esta técnica neuroquirúrgica de avanzada, con el equipamiento adecuado, permite una disminución de la recurrencia del tumor, de la enfermedad como tal y en última instancia la mortalidad en pacientes con GBM.

Dr. Ramiro Villavicencio Aponte