Insultos, peleas y chicotazos; así defiende una diputada los planes del Gobierno

Gloria Callisaya es diputada plurinacional por el departamento de La Paz. Representa al sector gremial de El Alto y cuenta con denuncias anteriores por agresión

La diputada Gloria Callisaya en el ojo de la tormenta por peleas e insultos
La diputada Gloria Callisaya en el ojo de la tormenta por peleas e insultos

 

Fuente: El Deber

¿Se ha preguntado quién es la diputada oficialista que defendía a empujones y golpes la testera de la Cámara de Diputados? Las imágenes de la bochornosa sesión muestra los jalones entre Mayra Zalles (CC) y la asambleísta caracterizada por su chaqueta verde. Incluso, en los forcejeos pierde la manta del mismo color que le cubría.



Lejos de avergonzarse por su comportamiento, la mencionada diputada del MAS sostuvo su actitud agresiva contra los opositores y, horas después del incidente, volvió a confrontarlos. Esta vez, el blanco de sus insultos era el diputado José Manuel Ormaechea.

La aguerrida diputada se llama Gloria Magdalena Callisaya Rodríguez y, actualmente, preside la comisión de Gobierno, Defensa y Fuerzas Armadas en la Cámara de Diputados.

Llegó a la Cámara de Diputados como asambleísta plurinacional por el departamento de La Paz como representante del sector gremial de El Alto. Además, fue elegida como jefa de la bancada departamental de La Paz en representación de los asambleístas del MAS durante el periodo 2021 y 2022.

«Aguántense ahora»

A Callisaya no le importó los esfuerzos que realizaron los jefes de bancada para reinstalar la sesión parlamentaria del jueves. Su compañera de partido y presidenta en ejercicio de la Cámara, Verónica Chalco, dispuso un cuarto intermedio para calmar los ánimos. Minutos antes, diputados oficialistas y opositores se enzarzaron en un forcejeo violento, uno más, para imponer el orden del día.

Horas después del bochorno, los diputaos retornaron a la sala dispuestos a avanzar con los proyectos de ley en curso. Por un lado la aprobación de créditos internacionales y por otro la suspensión de mandato a los magistrados autoprorrogados.

Todo iba bien hasta que Callisaya, esta vez desde su crurul, tomó la palabra y volvió al ataque.

«Aguántese maricón», insultó a Ormaechea. «No te quejes», ninguneaba al diputado que denunció el desagarro de su chompa durante los forcejeos anteriores.

Callisaya se pasa al lado de agredida. «Todavía acosándome desde ahí arriba» arremete al mismo tiempo que muestra con sus manos el signo de corazón, el mismo que el diputado de CC realizó desde la testera para responder a los insultos contra él.

En un breve instante de reflexión, reconoce sus exabruptos. «Así bruta soy», expresa, pero más allá de recapitular, volvió al ataque. «Son caprichosos, firmaron las tres fuerzas (representadas en la Asamblea) cuando se reunieron con el presidente nato. Aguántense ahora, chúpensela si no han entendido bien», concluye su alegato.

 

Antecedentes y amenazas

La actitud mostrada por Callisaya es recurrente. En junio de 2021 fue denunciada junto a Verónica Chalco, ante la comisión de ética de la Cámara de Diputados. La denuncia por agresión a la diputada de Creemos Tatiana Áñez quedó en nada. Ni siquiera la comisión indagó el caso.

La agresión de las diputadas oficialistas se produjo el mismo día que el senador Henry Montero y el diputado Gabriel Antonio Colque transformaban el hemiciclo en un ring de boxeo.

Un año después, en noviembre de 2022, Callisaya volvía a apelar las amenazas para imponer su criterio. Esta vez, el escenario era diferente. Se encontraba en la Asamblea de la Alteñidad. Y ofrecía ‘chicotazos’ a quienes se opusieran a la aprobación de la Ley 249.

“Hemos logrado una ley para la familia gremial, casi a chicotazos, pero lo hemos logrado. Se está trabajando en un hostal gremial”, afirmó  en ese momento. El país vivía, por entonces, marchas y paros gremiales contra la norma que autorizaba los decomisos de Aduana en centros de abastecimiento.

Promesas para los gremiales

El origen gremial de Callisaya está siempre presente en su desempeño político. Durante la campaña prometió leyes que mejorasen la situación del sector. Desde un banco solidario gremial que opere un fondo de apoyo para los comerciantes a créditos preferenciales hasta la creación de un ministerio gremial de los trabajadores, fueron parte de sus argumentos para conseguir el curul parlamentario.

Una vez en el cargo, Callisaya mostró un perfil más político. «Esta gestión tiene que dar frutos de lo que nuestras organizaciones sociales piden”, afirmaba a finales del 2021. Y se comprometía a “realzar la parte política de nuestro instrumento”.

Fuente: El Deber