La vida de Noelia apenas comenzaba. Con 17 años, la adolescente había empezado un camino como activista por los derechos humanos, camino que fue truncado por la violencia el 14 de febrero, Día de San Valentín. Noelia pasó a ser una víctima más de feminicidio en el país.

El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia condenó este viernes el asesinato de Noelia, cuyo cuerpo estaba en un terreno baldío de la ciudad de El Alto.

“El 14 de febrero, el cuerpo de Noelia fue encontrado sin vida en un terreno baldío. Su muerte se suma a los más de 80 feminicidios registrados durante 2023 y a los que sucedieron en estos dos primeros meses del año. Estos casos son manifestaciones de la más brutal y extrema violencia hacia las mujeres, perpetrada —casi siempre— por personas que tienen vínculos estrechos con ellas; ya sean familiares, de pareja o amistad”, expresó Naciones Unidas, mediante una nota institucional.

NOELIA

De acuerdo con las investigaciones, un compañero de colegio es el autor del feminicidio. Además, la joven habría sido agredida sexualmente. El sindicado, también menor de edad, recibió una condena de seis años en el centro de Qalahuma; otro adolescente está igual investigado por complicidad.

Para Noelia, la vida era un mundo de sueños. La adolescente iba a salir este año del colegio y planeaba su destino en la carrera militar, para la cual ya se preparaba físicamente. Además, Naciones Unidas reveló que la joven se formaba como activista en derechos humanos; había entrado al grupo de brigadistas jóvenes de El Alto, que realizan acciones de prevención de noviazgos violentos; los cuales eran capacitados por el Centro de Promoción de la Mujer “Gregoria Apaza”, con apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

“El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia hace un llamado a las instituciones y a la sociedad en su conjunto a contribuir en la construcción de una cultura de no discriminación y cero tolerancia a la violencia, en las familias y comunidades, para asegurar que cada niña, adolescente y mujer pueda alcanzar su pleno desarrollo y una vida libre de toda forma de violencia.”

La institución en Bolivia ratificó, a la vez, su compromiso de seguir el apoyo a los avances del Estado boliviano “en la aprobación e implementación de normativas y políticas públicas, fortaleciendo el cumplimiento de acciones efectivas para la prevención de la violencia, así como estrategias para la atención, sanción y reparación de los derechos de las sobrevivientes de la violencia”.