La ciudad de La Paz cuenta con más de 500 viviendas patrimoniales, la mayoría de ellas están en riesgo por la falta de mantenimiento, conservación, lluvias, otros efectos climáticos y hasta daños por parte de los propietarios.

El lunes, un inmueble patrimonial se desplomó entre las calles Comercio y Bueno, a pocas cuadras de la plaza Murillo. El hecho causó la caída de postes de energía eléctrica y pánico entre los vecinos de la zona.

En entrevista con La Razón Radio, la jefa de Patrimonio Cultural de la Alcaldía de La Paz, July Rada, lamentó que los propietarios de las casas patrimoniales no conserven los bienes y que, incluso, provoquen los derrumbes y caídas de muros.

Afirmó que es común que algunos dueños de remojen sus paredes para debilitarlas con el objetivo de acelerar su caída y, posteriormente, construir edificios de más de 10 pisos. “Las dejan con una manguera toda la noche o pican la parte inferior y se deteriora mucho más rápido”.

La funcionaria aseguró que para el personal municipal es complicado el acceso a inmuebles patrimoniales para monitorear su estado, debido a que los dueños se resisten a abrir sus puertas. “Los propietarios no nos dejan ingresar a sus domicilios para hacer la evaluación técnica”, dijo.

Según Rada, la Alcaldía no cuenta con registros exactos del estado de los bienes patrimoniales porque no pueden ingresar a hacer monitoreos.

Al ser consultada sobre las normas para que permiten que funcionarios puedan hacer seguimiento, afirmó que existe la Ley 530, de Patrimonio Cultural, y la Ley Municipal 265, de Fomento, Salvaguarda, Desarrollo y Promoción de las Culturas y las Artes.

Explicó que la norma establece que el principal custodio (dueño) del inmueble tiene el deber de preservar el valor patrimonial y la integridad física de su domicilio. La ley cuenta con parámetros y lineamientos para intervención ante cualquier riesgo.

“La Unidad de Patrimonio brinda asesoramiento técnico a solicitud del propietario y también se realizan intervenciones para evaluar”, contó.

Por otro lado, admitió que, en otras ciudades, por ejemplo, en Sucre, existe un “enamoramiento” de los habitantes hacia sus bienes patrimoniales, debido a que “conocen la historia de los inmuebles” y a qué persona pertenecieron.

“Están enamorados (de su patrimonio), es algo que yo no veo aquí, en La Paz”, lamentó.

Informó que, según la ley, los propietarios pueden implementar material moderno en sus bienes para preservar el patrimonio del municipio. “Se puede hacer la zonificación del área que se preservará y del área de se renovará”.

Después de esa evaluación y zonificación, el informe es remitido a la Comisión de Centro Histórico y Áreas Patrimoniales, donde se emite el visto bueno. Luego, el propietario podrá gestionar su permiso de construcción y obras menores.

Rada afirmó la mayoría de los patrimonios se encuentran en el centro histórico, la calle Catacora, el parque Riosinho y parte de la avenida Montes, donde los bienes tienen características coloniales, republicanas, neoclásicas y con estilo barroco. Mientras que las que se ubican en el barrio de Sopocachi existen “estilos californianos”, con tendencia alemana o con estructuras de madera. “Ya quedan pocas”.

Destacó que los vecinos de Sopocachi “aman” sus patrimonios, debido a que preservan las viviendas y están atentos a estos inmuebles.