Viceministro Justiniano: Tras captura de Marset se activan operativos para desmantelar financiamiento, logística y vínculos


De la casa en la que vivía el narcotraficante fueron incautados vehículos de alta gama, uno de ellos con un blindaje único en Bolivia.

Una de las aeronaves secuestrada. Foto: Viceministerio de Defensa Social

eju.tv

La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en la ciudad de Santa Cruz es el inicio de una investigación para desarticular su capacidad logística, financiamiento y apoyo en distintos países, por lo que es clave la cooperación internacional, informó el viceministro de Defensa Civil, Ernesto Justiniano.



“Bajo esta línea de acción se desplazaron 𝗼𝗽𝗲𝗿𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼𝘀 𝘀𝗶𝗺𝘂𝗹𝘁𝗮́𝗻𝗲𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘃𝗲𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗼𝗹 𝘆 𝗮𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮𝗹 en distintos puntos del país para identificar 𝗶𝗻𝗳𝗿𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗮𝗲́𝗿𝗲𝗮, 𝗵𝗮𝗻𝗴𝗮𝗿𝗲𝘀, 𝗮𝗲𝗿𝗼𝗻𝗮𝘃𝗲𝘀, 𝗰𝗼𝗺𝗯𝘂𝘀𝘁𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗱𝗲 𝗮𝘃𝗶𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝗮𝗿𝗺𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘆 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲𝘀 𝗮𝗽𝗼𝘆𝗼𝘀 𝗹𝗼𝗴𝗶́𝘀𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀 vinculados a redes criminales”, explicó.

Justamente, tras la captura del capo uruguayo, se activaron operativos que terminaron este viernes con el secuestro de aeronaves y allanamientos en un departamento —que momentos antes había sido abandonado— y en una quinta en el municipio de Warnes.

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La madrugada de este viernes, fue capturado en una vivienda de lujo en la capital cruceña, descansando y sin guardia de seguridad. Cuatro miembros de su seguridad, que portaban armas modernas y de grueso calibre, fueron detenidos y serán procesados en Bolivia, a diferencia de su jefe, quien fue expulsado y trasladado a Estados Unidos.

“En el marco de estas acciones también fueron 𝗮𝗿𝗿𝗲𝘀𝘁𝗮𝗱𝗮𝘀 𝘆 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗵𝗲𝗻𝗱𝗶𝗱𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗶𝗻𝘁𝗮𝘀 𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀, algunas requeridas por autoridades judiciales de otros países, casos que actualmente 𝘀𝗲 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗻 𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗶𝗻𝘃𝗲𝘀𝘁𝗶𝗴𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 para determinar eventuales vínculos con estructuras del narcotráfico”, explicó Justiniano.

De la casa en la que vivía el narcotraficante fueron incautados vehículos de alta gama, uno de ellos con un blindaje único en Bolivia. Era el tercer narcotraficante más buscado por la DEA de Estados Unidos, después de la muerte del narcotraficante mexicano Nemesio “Mencho” Oseguera. Había una recompensa de $us 2 millones por su captura.