Cortes totales en carreteras estratégicas, sin rutas alternas, reflejan el impacto directo de la conflictividad social en la red vial.

Al menos ocho puntos de bloqueo se registran en los departamentos de La Paz y Oruro, según reportes actualizados del sistema de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), en medio de una escalada de conflictos sociales que paraliza algunas rutas de la red fundamental de vías.
En el departamento de La Paz se identifican cuatro puntos de interrupción total en carreteras asfaltadas, principalmente en el norte paceño, donde las protestas están vinculadas a protestas sociales de grupos indígenas y campesinos de tierras bajas contra la Ley 1720 y el sector del transporte por la mala calidad de combustible.
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Los bloqueos se concentran en los tramos Entre Ríos – Sapecho (sector Tranca Sapecho), Santa Bárbara – Choro Bajo (sector Turco Cala), Choro Bajo – San Silverio (sector Huayrapata) y San Silverio – Caranavi (sector San Pedro), todos con restricción de ‘no circular’ para todo tipo de vehículos y sin rutas alternas habilitadas.
En Oruro, el sistema reporta cuatro puntos de bloqueo, incluyendo dos registros en el tramo Oruro – Capachos (sector avenida Al Valle), además de cortes en la rotonda Vinto y en el sector Puente Español. En todos los casos, la transitabilidad está completamente cerrada, sin horarios definidos de habilitación y con afectación total a la circulación vehicular.
El reporte del mapa de vialidad de la administradora de carreteras apunta que los bloqueos responden a ‘motivos sociales’ y conflictos vinculados a demandas sectoriales, en una semana marcada por movilizaciones en distintos puntos del país. La afectación en estos corredores tiene impacto directo en el transporte de combustible, alimentos y mercancías, especialmente en el norte paceño, donde ya se advierte escasez por la retención de cisternas.
El registro simultáneo de los cercos confirma que la afectación al tránsito en la red vial fundamental, por la conflictividad que se intensifica en la antesala del 1 de mayo. El escenario proyecta una probable escalada de los bloqueos si se confirman los anuncios de diferentes sectores de iniciar movilizaciones desde la próxima semana.