El exministro propone una reestructuración profunda de la estatal petrolera y advierte que mantener el modelo actual agravará el desabastecimiento.
eju.tv / Video: LHP
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, planteó una reestructuración integral del sector energético, que incluye la eliminación gradual de subsidios, la reducción de personal en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y una mayor participación del sector privado en el abastecimiento de combustibles en todo el territorio nacional.
Ríos sostuvo que la estatal petrolera debe redefinir su rol y concentrarse en garantizar el suministro mientras se ejecuten las reformas estructurales. “Hay que terminar de quitar los subsidios, hay que hacer una nueva ley de hidrocarburos”, afirmó, para luego sugerir la reducción de la planilla de la empresa. “Se debe sacar a 2.500 personas que son innecesarias en YPFB”, indicó.
Asimismo, planteó cerrar unidades de negocio deficitarias o transferirlas al sector privado mediante alianzas. “Las unidades que no sean rentables se las puede cerrar o entregar al capital privado en asociación. Una especie de joint venture, una asociación público privada para ver cuáles son rescatables. Vamos a ver si las plantas de biodiesel alguien las quiere operar a nombre del Estado boliviano y volverlas rentables. Y entregarle parte de las utilidades”, refirió.
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El analista también propuso otorgar independencia a la administración de la estatal petrolera, alejándola del control político. “El presidente ejecutivo no debe ser un apéndice del poder político”, sostuvo, por ello, hizo el planteamiento que sea designado por dos tercios de la Asamblea Legislativa. “Que no le reporte al poder político de turno y que solamente pida dólares para importar y lo haga de una manera transparente”, puntualizó.

Asimiso, sugirió liberalizar el mercado de combustibles. “Hay que permitir que el sector privado avance con la importación y el abastecimiento” de la gasolina, diésel, gas natural y GLP, entre otros carburantes. Advirtió también que el mantenimiento de subsidios es uno de los principales obstáculos para la sostenibilidad del sistema energético. “El subsidio es un ancla, mientras más largo sea, más posibilidades hay de desabastecimiento”, señaló.
También alertó sobre la necesidad de garantizar el suministro de gas en el futuro, incluso mediante importaciones. “El único lugar con conexión de gasoductos es Argentina, hay que dar condiciones para eso”, indicó, porque se corre el gran riesgo de que en los próximos años, el país podría convertirse en importador, situación que daría paso a momentos mucho más complicados de los que se atraviesa en la actualidad.
“Por eso es importante, por ejemplo, liberar el tránsito de gas, hacerlo muy ágil, muy económico, de manera que el gas pueda transitar por nuestro país, que nuestros gasoductos no se queden vacíos y tengamos abastecimiento de la Argentina. Es muy fácil traer diésel, gasolina y el GLP, porque son un commodity, pero traer gas natural no lo puedo poner en un camión y traerlo, entonces tengo que irlo a traer. El único lugar que tenemos con conexión de gasoductos es con Argentina”, enfatizó.
Empero, sostuvo que sin reformas estructurales el país continuará perdiendo competitividad en la región. “Si nos perdemos en el sector energético, nos perdemos en la economía del país”, subrayó. Añadió que “un país sin energía no funciona, Argentina está despegando con el proyecto Vaca Muerta, están a mil. Los puertos están activando para que pueda pasar el gas, se está yendo ahí. Estamos quedando como un puntito”, alertó.